Escándalo en el ministerio de Presti: denuncian viáticos truchos y sobresueldos millonarios en la Armada
La denuncia apunta a posibles sobresueldos, falsos viáticos, cobros fantasmas y utilización de CUIL de personas retiradas. La Justicia investiga quiénes participaron y cuál fue el destino de los fondos.
El escándalo que sacude a la Armada suma nuevos elementos y pone bajo la lupa un mecanismo de pago que habría permitido canalizar al menos $1.270 millones en acreditaciones presuntamente irregulares durante varios años. La información fue difundida por la periodista Cecilia Boufflet en el programa WiFi y ya forma parte de una investigación judicial que busca determinar el alcance de las maniobras denunciadas.
Entre las irregularidades bajo análisis aparecen supuestos sobresueldos, falsos viáticos, cobros a personas que no prestaban servicios y el uso de CUIL correspondientes a personal retirado. La magnitud de las cifras y la extensión temporal de las operaciones abren interrogantes sobre los controles existentes dentro de la estructura encargada de liquidar y acreditar los haberes.
Uno de los principales señalados es el capitán de Navío contador Ariel Baltasar Atanasoff, quien se desempeñaba como jefe del Departamento Revista. Según las actuaciones administrativas, habría reconocido que efectuaba manualmente determinadas acreditaciones y que intervenía en la definición de sus destinatarios e importes. Su eventual responsabilidad, al igual que la del resto de las personas involucradas, deberá ser establecida por la Justicia.
Uno de los puntos más sensibles de la investigación es que cuatro personas sin vínculo aparente con la Armada habrían recibido 184 acreditaciones por un total de $434.200.718,04, equivalente al 44,25% del monto detectado. Entre ellas figura María del Carmen Prieto, esposa de Atanasoff, quien habría recibido 46 transferencias por $152.259.495,86.
La auditoría también detectó otras situaciones que quedaron bajo investigación, entre ellas pagos simultáneos de haberes en el país y en el exterior y acreditaciones a familiares durante períodos de licencia sin goce de sueldo. Cada caso deberá ser analizado dentro de la causa para determinar si existieron efectivamente irregularidades y responsabilidades penales.
El impacto económico del caso también resulta significativo. Hasta el momento fueron restituidos $42.574.267,63, mientras que, según la denuncia, permanecen pendientes de recuperación $938.574.300,25. La Armada dispuso además el relevamiento preventivo del personal involucrado, preservó los equipos utilizados para procesar los pagos y modificó el circuito administrativo para separar las tareas de liquidación, acreditación y conciliación.
La denuncia fue presentada por el jefe de Administración Financiera de la Armada, Carlos Alberto Castro Maggio, y quedó radicada en el Juzgado Federal N.º 2. Ahora la investigación deberá establecer cómo funcionó el mecanismo, quiénes intervinieron, cuál fue el perjuicio concreto para el Estado y si el monto involucrado supera los casi $1.000 millones actualmente documentados.
Mientras tanto, algunas fuentes estiman que el perjuicio podría alcanzar los $1.500 millones, aunque esa cifra todavía no fue confirmada judicialmente. La investigación pone así bajo escrutinio los mecanismos de control de los recursos públicos dentro de la Armada y plantea un interrogante central: cómo fue posible que acreditaciones millonarias presuntamente irregulares se mantuvieran durante años sin ser detectadas por los controles internos.

