En un escrito surrealista presentado ante la Justicia Federal, la defensa del exjefe de Gabinete intentó argumentar que la familia guardó una fortuna en dólares bajo el colchón durante años sin tocarla ni declararla. El absurdo descargo contable busca evitar el procesamiento por enriquecimiento ilícito.
El masivo descargo contable presentado por Manuel Adorni en Comodoro Py dejó al descubierto explicaciones que rozan lo insólito en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que acorrala al exfuncionario. Para intentar justificar la aparición extemporánea de más de 600.000 dólares en efectivo y eludir la falta de trazabilidad bancaria de sus bienes, la defensa técnica arrojó una justificación que causó estupor en los tribunales: argumentó que el grupo familiar “optó por vivir como si no tuviera” semejante fortuna guardada.
La insólita frase intenta maquillar la falta de declaración oportuna ante la Oficina Anticorrupción de sumas astronómicas de dinero en efectivo. Según la versión del perito contable de Adorni, los dólares provenían de supuestos ahorros de toda la vida y de una herencia familiar que prefirieron mantener oculta y fuera del sistema financiero durante años, sin reflejarse en sus consumos diarios hasta que comenzaron las adquisiciones de propiedades de lujo, autos de alta gama e inversiones inmobiliarias en countries.
El escrito de la defensa abarca las 20 inconsistencias señaladas por la Justicia, pero lejos de llevar claridad, profundiza las sospechas sobre el origen de los fondos. La pretendida “vida de austeridad” con un colchón de 600 mil dólares choca de frente con la realidad patrimonial del exvocero, cuyo nivel de vida y capacidad de compra experimentaron un salto vertiginoso justamente a partir de su consolidación dentro de la estructura de poder de la Casa Rosada.
El expediente administrativo y judicial expone cómo el entorno de Adorni echó mano a rectificaciones sucesivas, préstamos familiares opacos y donaciones no bancarizadas para cerrar los números de su patrimonio. La maniobra contable intenta justificar el flujo de caja utilizado para refaccionar su mansión en el Country Indio Cuá y adquirir bienes registrables sin haber tributado ni declarado los activos en el momento correspondiente.
La insólita doctrina del “vivir como si no lo tuvieran” desnuda la impunidad con la que los principales referentes del discurso libertario intentan justificar sus fortunas ante la ley. Mientras el Gobierno le exige rigurosidad fiscal y privaciones extremas a la sociedad civil, sus dirigentes apelan a excusas surrealistas en la Justicia para tratar de tapar el enriquecimiento veloz construido al calor del Estado.