La empresa ofreció pagar parte de los salarios adeudados con mercadería mientras enfrenta una deuda de $536.000 millones. El concurso preventivo alcanza a Avex, la firma del grupo que concentra su producción en Río Cuarto.
Lo que alguna vez fue presentado como el horizonte de una economía capaz de recuperar salarios y mejorar las condiciones de vida terminó dando paso a una postal mucho más áspera: trabajadores de Granja Tres Arroyos recibieron una propuesta para cobrar parte de los haberes adeudados con pollos, en medio de una profunda crisis financiera y productiva que atraviesa al grupo avícola.
La situación se conoció mientras la compañía avanza con un pedido de concurso preventivo y busca reordenar sus cuentas frente a un pasivo que ya alcanzaba los $536.000 millones al 31 de diciembre de 2025, sin contabilizar las obligaciones acumuladas durante este año.
La propuesta de pago en especie surgió durante las últimas audiencias entre la empresa y los gremios, en el marco de la conciliación obligatoria que continúa vigente en la planta de Pilar. Allí ya se habían acordado medidas paliativas para los trabajadores afectados por los despidos, entre ellas la entrega de cajones de pollo y pagos a cuenta.
El episodio expone una de las caras más concretas de la crisis que atraviesa el entramado productivo: una empresa de alimentos con dificultades para afrontar sus compromisos y trabajadores que, ante los salarios adeudados, reciben como alternativa parte de su remuneración en mercadería.
Una deuda millonaria y una empresa al límite
La magnitud del deterioro financiero queda reflejada en la presentación realizada ante la Justicia. De los $536.000 millones de deuda, unos $199.000 millones corresponden a obligaciones financieras, $161.000 millones a proveedores, $52.000 millones a impuestos, $78.000 millones a deudas laborales y fiscales y otros $46.000 millones a obligaciones comerciales.
A ese pasivo se agregan más de $126.000 millones en cheques de pago diferido rechazados, una señal de las dificultades de liquidez que enfrenta el grupo.
El escenario se da además en un contexto económico marcado por la pérdida de poder adquisitivo y el debilitamiento del consumo interno, dos factores que impactan particularmente sobre las empresas vinculadas al mercado doméstico.
La incógnita por la planta de Córdoba
En Córdoba, la principal preocupación está puesta en Avex, la compañía incorporada al grupo en 2019 y cuyo principal complejo productivo se encuentra en Río Cuarto.
Avex quedó incluida en el pedido de concurso preventivo presentado por el Grupo GTA, que comprende a las cuatro sociedades que integran el entramado empresario: Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y HAISA.
Por ahora, no trascendió que en la planta de Río Cuarto se haya presentado una propuesta similar a la de Pilar ni que se haya dispuesto una medida equivalente. Sin embargo, la inclusión de Avex en el proceso concursal mantiene abierta la incertidumbre sobre el futuro de la operación cordobesa y de sus trabajadores.
Mientras Wade opera la planta de Pilar vinculada a los activos de la ex Cresta Roja, Avex concentra buena parte de la actividad productiva del grupo en Córdoba.
El concurso preventivo busca darle al grupo un marco para reestructurar las deudas acumuladas y definir la continuidad financiera y operativa de sus compañías. Pero mientras ese proceso avanza en la Justicia, los trabajadores ya enfrentan las consecuencias concretas del deterioro: despidos, salarios adeudados y propuestas de pago que, por su propia naturaleza, reflejan hasta qué punto se ha profundizado la crisis.
La escena de trabajadores a los que se les ofrece cobrar parte del salario con pollos aparece así como una nueva postal de la crisis económica: detrás de las cifras millonarias de los balances hay empresas que no logran sostener sus obligaciones y trabajadores que ven cada vez más comprometido el cobro de sus ingresos.