Tras una cumbre en La Plata encabezada por Axel Kicillof, el Consejo partidario resolvió convocar al Congreso provincial en formato mixto. El acuerdo sella un cese al fuego temporal en la interna peronista y ratifica la necesidad de consolidar una alternativa sólida frente al ajuste del gobierno de Javier Milei.
En medio de una tensa negociación interna que amenazaba con profundizar las fracturas partidarias, el peronismo de la provincia de Buenos Aires logró articular una tregua táctica. Durante una reunión del Consejo del PJ realizada en la ciudad de La Plata y encabezada por el gobernador Axel Kicillof, el espacio definió formalmente la convocatoria al Congreso provincial para el próximo viernes 21 de noviembre, instancia en la cual se oficializará la designación de Máximo Kirchner como presidente del cuerpo.
El cónclave sirvió para aplacar temporalmente las disputas por el control de la estructura partidaria y la estrategia electoral de cara al futuro. Con una modalidad mixta que combinará la presencia presencial de congresales en territorio platense con la participación virtual del resto de los delegados, el partido busca ordenar su arquitectura interna en un contexto marcado por el drástico deterioro de los ingresos populares y el impacto recesivo del modelo económico libertario.
Durante el encuentro, las distintas terminales del movimiento nacional coincidieron en la necesidad imperiosa de dejar atrás los tironeos públicos para centrar los esfuerzos en la construcción de un bloque opositor cohesionado. Asimismo, la dirigencia aprovechó la ocasión para manifestar su respaldo institucional y reclamar por la restitución plena de los derechos políticos de Cristina Fernández de Kirchner, convirtiendo la defensa de la expresidenta en uno de los ejes vertebradores del pronunciamiento partidario.
Si bien el acuerdo alcanzado permite pausar las tensiones y dotar de previsibilidad formal al armado del peronismo bonaerense, los diferentes sectores reconocen que la paz lograda es de carácter instrumental. La discusión de fondo sobre las candidaturas, el diseño de las reglas electorales y el rumbo político definitivo para enfrentar a la administración de Javier Milei continúan latentes en el tablero político provincial.