Peor que Cuba: Argentina quedó en el top 5 del Índice Global de Miseria

La Argentina de Javier Milei vuelve a quedar expuesta ante el mundo, pero esta vez no por sus supuestos logros económicos, sino por el dramático deterioro de sus indicadores. Según el Índice Global de Miseria de 2025, el país quedó en el quinto puesto entre 178 economías evaluadas, con 88,35 puntos. Un resultado demoledor que la ubica incluso por encima de Cuba, que aparece en el puesto 40, con 37,44 puntos.

El ranking, elaborado por el economista Steve Hanke, de la Universidad Johns Hopkins, mide el malestar económico a partir de cuatro variables: inflación, desempleo, tasas de interés de los préstamos y crecimiento del PBI real per cápita. Y el resultado para la Argentina es lapidario: el país se encuentra entre los más castigados del planeta, en una fotografía que contradice de lleno la propaganda oficial sobre el supuesto éxito del programa libertario.

La cifra representa un verdadero cachetazo al relato de la recuperación económica que Milei y sus funcionarios repiten a diario. Mientras el Presidente celebra el ajuste fiscal y presenta la desaceleración inflacionaria como una victoria histórica, la realidad devuelve una imagen mucho más brutal: una economía que sigue acumulando señales de malestar y millones de argentinos que no encuentran alivio en sus bolsillos.

El dato más incómodo para la Casa Rosada es que Argentina no solo aparece entre las cinco peores economías del ranking, sino que obtiene un resultado considerablemente más negativo que Cuba, el país que el propio Milei utiliza recurrentemente como blanco de sus ataques ideológicos y que a diferencia de Argentina esta sometido desde hace décadas a un brutal bloqueo económico. La comparación deja al descubierto la enorme distancia entre el discurso de superioridad del Gobierno y los resultados que exhibe la economía argentina.

El índice coloca por delante a Venezuela, Sudán, Turquía e Irán. Detrás de la Argentina aparecen países como Esuatini, Sudáfrica y Malawi. No se trata de una estadística menor ni de una discusión técnica reservada a especialistas: es una señal de alarma sobre el profundo malestar que atraviesa la economía nacional.

Por supuesto, el indicador no mide directamente la pobreza ni resume todas las condiciones de vida de una sociedad. Pero combina variables centrales que golpean de manera directa sobre los hogares y la actividad económica. Y que Argentina ocupe semejante posición internacional debería encender todas las alarmas.

El Gobierno podrá seguir festejando el superávit, la motosierra y sus números de laboratorio, pero hay una realidad que no consigue esconder: la Argentina está entre las economías con mayor miseria del mundo. El costo del ajuste, la pérdida de ingresos y el deterioro de las condiciones de vida no desaparecen detrás de una conferencia de prensa ni de un tuit presidencial. Mientras Milei vende una revolución económica, el país aparece en el podio de los peores indicadores de malestar económico. Una postal devastadora de un modelo que prometió prosperidad y sigue acumulando señales de deterioro.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp