Si bien el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, ya está virtualmente jugado a ser el precandidato a gobernador bonaerense del PRO, el diputado provincial del Frente Renovador, Rubén Eslaiman, intentó que el massismo haga todo lo posible para retenerlo.
Aunque ante la certeza de que Posse ya abandonó el FR, Eslaiman lo criticó severamente al sostener que “quiere que Massa lo designe con el dedo”.
Ante la superpoblación de candidatos para la gobernación que hay en el massismo (Francisco de Narváez, Felipe Solá, Darío Giustozzi, más el pasible salto de Martín Insaurralde), Posse decidió jugar sus fichas en el PRO, donde al momento figura María Eugenia Vidal como posible aspirante.
Eslaiman también se refirió al péndulo possista que llevó a dos pares suyos (Walter Carusso y Fernando Pérez) a conformar un bloque aparte (Espacio Abierto).
Resaltó: “Nosotros queremos que la gente elija a los candidatos en la PASO, y le abrimos el espacio a todos aquellos que sean honestos, trabajadores y responsables, pero algunos parecerían que no quieren competir”.
Consultado sobre Posse puntualmente, el diputado de San Martín remarcó: “El problema con Posse, me parece, es que no quiere estar en las PASO, sino que lo designen a dedo y supone que eso va a pasarle en el PRO”.
En tanto, habló del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y dijo que “cumple los requisitos para estar con Sergio Massa: honesto, trabajador y responsable”.
Eslaiman contestó de esta manera a su par Walter Carusso, quien a Operativo Retorno dijo que el límite del possismo es el “kirchnerismo reciclado”.
También dijo que Massa “está dialogando con todos los sectores que quieran integrar el Frente Renovador” y mencionó a los radicales y a parte del movimiento obrero como la que representa la CGT de Luís Barrionuevo y la de Hugo Moyano.
Además, criticó nuevamente al gobernador Daniel Scioli por su lentitud para resolver las paritarias luego de que el titular de ATE Provincia, Oscar de Isasi, anunciara que las clases no empezarían el 2 de marzo si no acuerdan un aumento con los auxiliares de las escuelas.
“El venimos pidiendo al gobernador, desde diciembre (2014) que si no acordaba rápido una solución a los reclamos gremiales no iban a empezar las clases y es lo que está pasando porque lo de Scioli es la no gestión y el gasto de los recursos en pintar todo de naranja”, objetó Eslaiman.