La violencia de la derecha.
El ex jefe de seguridad del presidente Luis Lacalle Pou, Alejandro Astesiano, está involucrado en causas de contrabando y espionaje, lo que es un escándalo en el país vecino. Pero la historia no termina ahí.
Ahora, la oposición denuncia que una empresa de seguridad que opera en Estados Unidos le encomendó a Astesiano el armado de “fichas” con “información personal” sobre los senadores del Frente Amplio Mario Bergara y Charles Carrera. Como contó LPO, ambos legisladores presentaron una demanda penal ante la Fiscalía por la concesión del Puerto de Montevideo a la empresa belga Katoen Natie.
Esta información fue recopilada por la Policia Científica tras recuperar el celular del exjefe de la seguridad presidencial. De allí también se destaca que un militar retirado uruguayo figura como gerente de la compañía y dice en un mensaje a Astesiano el pasado 18 de marzo sobre los Senadores espiados: “Los quieren atar para que retiren la denuncia”. “Necesito todos los datos personales y vinculaciones que me puedas conseguir”, volvió a escribir dos días después.
El escándalo que envuelve a la derecha uruguaya es parecido al que involucró al gobierno de Mauricio Macri. Los dos gobiernos se jactan de su supuesto “republicanismo” y defensa de la democracia” pero en la realidad suelen usar prácticas similares a las implementadas por las dictaduras.
En el caso argentino, el gobierno macrista llegó a espiar a más de 400 personas, donde se incluye a rivales internos de Macri. La justicia argentina no quiere investigar. ¿En Uruguay también ganará la impunidad?