La medida va contra el ejercicio de la prostitución de terceros y la trata de personas, cerrando espacios y boliches nocturnos, y evitando la instalación de nuevos locales de ese tipo en todo este partido del sur bonaerense.
La norma, presentada como proyecto por los concejales Raúl Woscoff, de Integración Ciudadana y Gisela Ghigliani, del Frente para la Victoria, pide a la Municipalidad de Bahía Blanca que dentro de los 120 días revise todas las habilitaciones otorgadas a ese tipo de locales.
Fuentes del cuerpo deliberativo expresaron que "la ordenanza establece que deberá determinarse si en los locales se facilita por parte de propietarios y/o administradores la explotación sexual de personas con o sin su consentimiento, obteniendo con ello lucro, ganancia o comisión”.
También "solicita informes provenientes de los órganos judiciales provinciales y federales de los que resulten indicios que acrediten la explotación", agregaron.
Woscoff explicó que 120 días "el Ejecutivo tiene que hacer una inspección de los locales ya habilitados para determinar si existe el aprovechamiento con fines económicos de la explotación sexual de terceros".
"En el caso que así lo acreditara inmediatamente dará de baja la habilitación de cualquiera que sea el rubro que se encuentre", agregó al indicar también que la ordenanza recomienda que cuando se lleven a cabo las inspecciones se pueda convocar a la Unidad Fiscal de Delitos Sexuales.
El trabajo se inició a partir de dos proyectos que acuerdan en la necesidad que el Estado Municipal adecúe la normativa, a una Ley de Trata a nivel nacional.