Lo que era un secreto a voces quedó plasmado en un escueto comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto que lidera Susana Malcorra.
El gobierno argentino ratificó su respaldo al Golpe institucional brasilero y confirmó que continuará dialogando con las nuevas autoridades brasileras tras lo que fue el polémico proceso que sacó a Dilma Rousseff del poder.
"Ante los sucesos registrados en Brasil el Gobierno Argentino manifiesta que respeta el proceso institucional que se está desarrollando y confía en que el desenlace de la situación consolide la solidez de la democracia brasileña", señala el texto referido a la prensa por la cancillería.
Y concluye: "En tal sentido el Gobierno Argentino continuará dialogando con las autoridades constituidas a fin de seguir avanzando con el proceso de integración bilateral y regional".
Recordemos que Dilma fue suspendida de su cargo tras la votación del Senado que aprobó la apertura del impeachment, por lo que el vicepresidente Michel Temer la reemplazará interinamente, a partir de este mediodía, por un plazo de hasta 180 días.
Tras una maratónica sesión de 18 horas, con 55 votos a favor y 22 en contra, los senadores determinaron el inicio del impeachment que ya había sido aprobado en abril por más de los dos tercios de la Cámara de Diputados.
Rousseff está acusada de haber cometido un "delito de responsabilidad" por el supuesto maquillaje de las cuentas públicas para ocultar el déficit presupuestario.
Se espera que en el día de hoy asuman los nuevos Ministros del gabinete propuesto por Temer que podrían permanecer en sus cargos hasta el 2018; en caso de que el juicio político se apruebe finalmente.
Rousseff pasará su exilio político en el Palacio da Alvorada, residencia oficial de la Presidencia, mientras espera la decisión final sobre si será destituida de forma definitiva. Para ello dos tercios del plenario de la Cámara alta, es decir 54 senadores de un total de 81, deberán votar a favor de su destitución en la fase final del juicio. Un fallo y proceso que estarán a cargo del presidente de la Corte Suprema de Brasil, Ricardo Lewandowski.