La ex mandataria, Cristina Kirchner, expresó su preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y la decisión del gobierno nacional de abrir en forma indiscriminada las importaciones.
Tras el cierre de la fábrica de llantas de origen alemán Mefro Wheels, radicada en la ciudad de Rosario, donde quedaron 170 trabajadores en la calle después de 40 días de conflicto, Cristina Fernández de Kirchner manifestó: "Qué desastre: La empresa Mefro Wheels, único fabricante nacional de llantas de acero para autos, cerró sus puertas y dejó sin trabajo a 170 personas".
"La situación de Mefro Wheels había sido denunciada por el Ministerio de la Producción de Santa Fe, que reclamó al gobierno nacional que cerrara temporalmente las importaciones. No tuvo eco, y ayer la firma de origen alemán resolvió cerrar, echar al personal y pasar a importar", añadió la ex presidenta.
Finalmente indagó: "¿Se entiende lo que alertábamos cuando repetimos mil veces que no es buena la apertura indiscriminada de importaciones para el empleo argentino?".