El Gobierno está preocupado por la falta de respuestas a los problemas sociales y económicos del país. Eso explica que busque instalar diferentes temas en la opinión pública, desde la pena de muerte (caso Chocobar), el aborto y ahora, el cobro a los extranjeros que asisten a las universidad pública o se atienden en los hospitales. Todas las estadísticas muestran que se trata de un tema irrelevante.
En el caso de la educación, sólo el 2% de los casi 2 millones de estudiantes de todas universidades públicas es extranjero (38 mil). En ese sentido, el ex ministro de Educación durante la última etapa kirchnerista Alberto Sileoni, advirtió: "Es un falso debate, se busca una discusión que distraiga de los verdaderos problemas que hay en el país". Y agregó: "Este es un gobierno que cierra escuelas, reprime, suprime, desmantela, borra programas y que pone sobre la mesa discusiones distractivas”.
En el caso de la salud ocurre una situación similar. El falso debate sobre la gratuidad del sistema sanitario argentino comenzó luego de que el gobierno de Gerardo Morales decidiera en Jujuy cobrarle a los extranjeros. Sin embargo, los propios datos oficiales de la provincia muestran que es irrelevante el número de migrantes que se atienden en las unidades sanitarias locales. En 2016, de 47 mil pacientes internados, sólo 132 (¡el 0,3%!) era extranjero.
Al respecto, Milagro Sala ironizó sobre el gobernador radical: "Es un proyecto que va a terminar perjudicando a todos y extraña que Gerardo Morales haga eso si él dijo ser descendiente de bolivianos. Está yendo contra su propia familia”, chicaneó. “La salud y la educación tiene que ser para todos sin excepción”, pidió la dirigente de la Tupac, que se encuentra irregularmente presa hace más de dos años.