El año pasado, María Eugenia Vidal juraba que sólo le importaba vivir y hacer política en provincia de Buenos Aires. De hecho, rechazaba cualquier "sueño presidencial" en nombre de "los bonaerenses". Solo 8 meses después, Vidal ya reconoce que piensa en ser candidata en Capital Federal.
"Es una elección muy difícil. A mí la provincia me dio enormes satisfacciones. Me dio momentos difíciles, pero es un lugar del que yo me enamoré. Y la Ciudad es el inicio de mi vida política. Así que es difícil elegir, me cuesta elegir", aseguró Vidal durante una entrevista virtual en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Fue su primer guiño a un posible salto de jurisdicción.
"Pero por encima de cualquier especulación, mi decisión el año que viene va a tener que ver con lo que yo crea que es mejor para la Argentina y para mi espacio político", insistió Vidal.
El salto de Vidal a CABA tiene que ver con un conflicto de fondo que hay en la derecha porteña, por la desconfianza creciente entre Horacio Rodríguez Larreta, del PRO, y Martín Lousteau, del radicalismo. En el PRO descuentan que Lousteau iría por la Ciudad en 2023, lo que no es del agrado de la mesa chica macrista, que prefieren a uno propio. Además, desconfían de la buena relación (¿pasada?) de Lousteau con Alberto Fernández.