Se sospecha que ese viaje sirvió para organizar la persecución judicial a rivales políticos. Total normalidad.
Durante los primeros meses de 2017, el entonces ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, y su jefe de gabinete, el abogado Marcelo Rochetti, organizaron un viaje a Miami con el fiscal Sebastián Scalera. Ritondo y Rochetti pertenecían al Poder Ejecutivo y Scalera era y sigue siendo parte del Poder Judicial. Se sospecha que ese viaje sirvió para organizar la persecución judicial a rivales políticos. Total normalidad.
El material gráfico que compartió Página 12 es un elemento más de la promiscuidad entre funcionarios macristas y judiciales. El viaje a Lago Escondido dista de ser un hecho aislado y parece un hito más de una práctica habitual. ¿Es lógica que un fiscal emprenda un viaje de placer pagado por un gobierno?
En la foto, se ve a Ritondo, Rochetti, Scalera y Vicente Ventura Barreiro. Pero hay más documentos en juego, en línea con una suerte de réplica bonaerense del Liverpool, equipo de fútbol que se desempeña en la quinta “Los abrojos” de Mauricio Macri y no en Inglaterra. Allí revistan los funcionarios judiciales Diego Luciani y Rodrigo Giménez Uriburu, famosos por su actuación en la causa sobre la obra pública de Santa Cruz.
Fuentes del ámbito judicial bonaerense subrayan que ese viaje a Miami es apenas anterior a hechos y detenciones resonantes, como la del dirigente de la UOCRA platense Juan Pablo “Pata” Medina, el denominado “rey de La Salada” Jorge Castillo y el líder de la barra brava de Independiente Bebote Álvarez. En este último caso, el arresto se produjo con el fin de obtener una declaración suya contra Hugo y Pablo Moyano. Las fuentes consultadas, que pidieron reserva de identidad, aseguran que el viaje fungió tanto de favor o dádiva como de instancia de planificación. La mafia macrista – judicial actuando con total impunidad.