Una comitiva de Economía viaja a Estados Unidos para reunirse con el FMI

El jefe de asesores y el viceministro de la cartera económica llevarán a cabo una negociación técnica con el representantes del organismo multilateral de crédito.

El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de Asesores de esa cartera, Leonardo Madcur, viajarán este lunes a Washington para reunirse con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ultimar detalles de un nuevo acuerdo técnico, mientras que el titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa, se quedará en Argentina.

En rigor, los representantes del Ministerio de Economía buscarán reformular el contrato vigente que se mantiene con el FMI y conseguir adelantar millonarios desembolsos para paliar la baja de reservas en el Banco Central, ocasionada por la sequía que azotó las cosechas.

Vale recordar que, el pasado viernes el Ministerio comunicó que el Gobierno nacional le realizó un pago al FMI de USD 2.700 millones correspondientes a los vencimientos de junio, con una parte en yuanes y la otra con el activo de reserva internacional del organismo, las DEG.

Este gesto, es para normalizar los pagos con el FMI y para generarle confianza al organismo en vistas de concretar el acuerdo final, que tiene por objetivo adelantar los desembolsos ya que, es la principal prioridad actual tanto del Ministerio de Economía como de Massa.

El FMI considera cumplir parcialmente con el pedido efectuado por el equipo económico de Massa y desembolsar una cifra que ronda los USD 6.800 millones en julio, un número un tanto lejano a los USD 10.600 millones a los que aspira el Gobierno, aunque desde el Palacio de Hacienda no ven con malos ojos el ofrecimiento del ente financiero.

Con este número, el Gobierno plantea solucionar dos grandes problemas: el pago de USD 4.200 millones que vencen con el propio FMI (más de la mitad de eso ya se cumplió el viernes con los DEG y los yuanes), y los USD 1.000 millones de intereses de bonos dolarizados que tienen vencimiento el 9 de julio.

Si bien esto significa que el país se sigue comprometiendo con el FMI, los directivos reconocen que la sequía, que causó pérdidas aproximadas de casi USD 25.000 millones, complicó aún más el panorama argentino, por lo que, en un principio, no habría oposiciones para desembolsar estas cifras.

Asimismo, con el dinero sobrante, es decir USD 1.600 millones, se espera que el Palacio de Hacienda lo destine a evitar inconvenientes en el mercado financiero a causa del clima electoral.

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