Lo de siempre. El economista Carlos Melconian, ferviente defensor de las políticas implementadas en la década de los 90, compartió un documento con los pilares de su “programa económico”. Despidos de empleados públicos, ajuste en las jubilaciones y la AUH, quita de derechos laborales.
Según Melconian, el país necesita una “reforma integral del Estado”. En castellano: se buscarán privatizar las empresas públicas, como YPF o Aerolíneas, y volver al sistema de AFJP, que quebró en los 90.
Después, se refirió a legalizar el bimonetarismo, es decir, que el dólar sea una moneda de uso corriente, como pasa ahora en Venezuela, país odiado por el economista que pretende emular. De ocurrir eso, Argentina quedará quebrada para siempre en dos: los que usan dólares y los que usan pesos.
Por último, Melconian insistió con un ajuste (bajar jubilaciones y AUH) y con una reforma laboral que “cree empleo”. El recetario es conocido en Argentina porque ya se implementó en la década de los 90. El resultado es conocido: aumento del desempleo, la pobreza y cierre de empresas. La fenomenal crisis de 2001 – con decenas de muertes en represiones – deberían recordarle a la sociedad que esas políticas siempre terminan mal.