El candidato presidencial de La Libertad Avanza reivindicó un argumento colonial británico que atenta contra los intereses argentinos.
El candidato presidencial de LLA pidió “respetar la voluntad de los habitantes británicos en el archipiélago“. las declaraciones de Milei se suman a los dichos de su potencial canciller Mondino, quien en la misma línea defendió el derecho de “decidir su propio destino” a los habitantes implantados por los británicos en Malvinas: “Pueden pasar muchos años, pero no se puede imponer ninguna decisión a otras personas. Ni a los argentinos ni a nadie. Ya no se pueden imponer decisiones, eso tiene que terminar”. Esto lo afirmo Diana Mondino, al diario ingles “The Telegraph” cuando le afirmó que: “Nosotros no vamos a negociar nada con nadie. No vamos a reconocer ninguna autoridad externa sobre las islas. Si los isleños quieren ser parte de Argentina, bienvenidos. Si quieren ser parte del Reino Unido, está bien. Si quieren ser independientes, también está bien”, afirmo Mondino. En este sentido, los dichos de Javier Milei y su candidata a canciller, están en clara sintonía con el argumento falaz del Reino Unido de Gran Bretaña de “autodeterminación” de los pueblos, con el único fin de justificar la presencia colonial británica en las islas y evadir todo tipo de negociación en torno a la discusión sobre la soberanía, en evidente contravención a lo estipulado a la resolución 2065 de las Naciones Unidas donde se reconoce la controversia de soberanía y se convoca al dialogo de las dos partes.
Las críticas no tardaron en llover. Guillermo Carmona, secretario de Malvinas del Ministerio de Relaciones Exteriores, dijo que la postura de Mondino sería “una violación de la Constitución y el derecho internacional”.
“Milei quiere imponer los deseos de 3.000 isleños de Malvinas por encima de la voluntad de más de 46 millones de argentinos. A pesar de sus desastrosas políticas malvinas, ni [Carlos] Menem ni [Mauricio] Macri se atrevieron a llegar tan lejos”, dijo el funcionario a la agencia estatal de noticias Télam.
En sus cuentas de redes sociales, Carmona acusó además al economista libertario de “ignorancia”.
“Mondino desconoce que la Constitución argentina reconoce y respeta los intereses y el estilo de vida de los isleños Malvinas como habitantes del territorio nacional argentino”.
La mentira de la autodeterminación
Ante la debilidad de los argumentos previamente esgrimidos por el imperialismo británico y que fueron mutando a lo largo de la historia y a medida que caigan por el propio peso de su inconsistencia o falsedad (prioridad de descubrimiento, res nullius etc.), en 1930 los británicos abandonan los criterios previos a 1833 y se pone énfasis en un nuevo concepto: la autodeterminación de los isleños implantados por Gran Bretaña luego de expulsar a la población argentina. El razonamiento era que no importaba quién fuese el dueño en 1833, los años transcurridos allí le concedían legitimidad a la ocupación inglesa. El “son nuestras, por eso las tomamos” se había transformado en “las tomamos, por eso son nuestras”.
La Resolución 2065 de la ONU, de 1965, fue en ese sentido un triunfo para la Argentina, al pedir que se descolonicen las islas respetando los intereses de los habitantes, no los deseos (esto ultimo es lo que busca instalar Milei). Porque hablar de intereses significa respetar las condiciones de vida, la cultura, etc., cuestión que la argentina siempre respetó., los deseos en cambio no significarían nada, porque los pobladores malvinenses desean seguir siendo británicos. Lo cierto es que la autodeterminación no es aplicable en el caso de los kelpers porque ellos no son un grupo nacional sojuzgado sino súbditos implantados por la potencia colonial. Además, los ingleses en otros casos no respetaron nunca la autodeterminación: no lo hicieron con Hong Kong, ni con la isla Banaba –donde desalojaron a 3.000 “súbditos”-, ni con los habitantes chagosianos de la isla Diego García, isla que Gran Bretaña arrendó a los Estados Unidos previo desalojo de sus habitantes. En este sentido el argumento de “autodeterminación” británico, es invocado o ignorado según la conveniencia del caso.