Aumentos brutales en alimentos.
Argentina venía de un esquema de inflación alta pero está a punto de saltar a la hiperinflación, por las medidas tomadas por el gobierno de Javier Milei, que en general apuntan a aumentar precios. Por un lado, se produjo una brutal devaluación del 118%, la más fuerte de la historia del país. Pero además, se aumentó el precio del combustible, que acumula subas del 70% en una semana.
Con esas subas, se espera una inflación de más del 20% en diciembre. Entre diciembre de 2023 y febero de 2024, la suba de precios acumulada sería del 100%, un incremento récord. Argentina se encamina a una recesión económica, sumado a una casi hiperinflación. El peor escenario posible.
Además, el gobierno asegura que aumentará tarifas de servicios públicos desde el 1 de enero, lo que meterá más presión a la inflación. También habría aumentos del 50% en prepagas y telecomunicaciones. Al final, el ajuste no lo pagará la casta ni la clase política (de hecho, el gobierno no anunció cambios en los salarios de los funcionarios nacionales). Lo pagarán los trabajadores.