La esposa de Julian Assange, Stella Moris, señaló que en caso de que se acepte la extradición de su marido a Estados Unidos, su vida será puesta en riesgo.
La pareja del australiano fundador de WikiLeaks, quien no se presentó al juicio por enfermedad, indicó que “el origen de esta persecución viene de cuando el líder de la CIA, Mike Pompeo, perdió el rumbo y entonces la instrumentalizó para perseguir a una organización mediática, tramar el asesinato de un periodista y encarcelar a un editor en Londres”.
Durante la jornada, Moris lideró otros dos discursos, en donde subrayó que su esposo sufre “una persecución por motivos políticos”. La defensa de Assange solicitó durante la primera jornada del juicio el permiso para volver a recurrir su extradición a Estados Unidos, la cual fue aprobada en Reino Unido en 2022, según consignó Cooperativa.
En caso de que el tribunal no autorice la orden de extradición, se activará el mecanismo de entrega de Julian Assange a Estados Unidos. Si ese fuera el caso, sus abogados anunciaron que solicitarán medidas cautelares de urgencia al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), señaló el citado medio.
Debido a las revelaciones publicadas en 2010 y 2011 a través de su portal WikiLeaks, donde se expuso información clasificada que revelaba violaciones de los derechos humanos por parte de Estados Unidos en las guerras de Irak y Afganistán. En total,el exhacker publicó 391.000 documentos del Pentágono sobre la guerra de Irak, 91.000 documentos sobre la guerra en Afganistán y 250.000 documentos diplomáticos sobre la guerra en Afganistán. En otras palabras, Assange destapó la identidad de colaboradores e informadores que Estados Unidos tenía por todo el mundo.
“La publicación de los documentos clasificados de Wikileaks en 2010 generó por todo el mundo un periodismo en defensa del interés público. Sabemos que expuso crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos. Y solo ha sido procesado el hombre que permitió que todo eso fuera publicado. Si es extraditado a EEUU, se sentará un precedente muy peligroso para cualquier periodista u organización periodística que trabaje con información clasificada”, explica Rebecca Vincent, responsable de la campaña para la liberación de Assange en nombre de Reporteros Sin Fronteras.
“Todos aquellos que cometieron esos crímenes de guerra han quedado libres, e incluso se han beneficiado económicamente de esos crímenes. Y Julian, que lanzó la verdad a la cara del poder, debe enfrentarse a un juicio. Deberían ser juzgados el sistema británico, el Gobierno británico, el estadounidense, y todo un sistema profundamente corrupto”, ha señalado Andrew Feinstein, exdiputado del sudafricano Congreso Nacional Africano, el partido de Nelson Mandela, según recoge El País.