Ajuste brutal.
Desde la asunción de Javier Milei los salarios de los trabajadores perdieron una quinta parte de su poder adquisitivo (18%), en su peor caída desde hace 21 años, según el índice RIPTE. Así, no hay clase media que aguante.
Así las cosas, la pobreza medida por ingresos alcanza casi a seis de cada 10 argentinos, ya que según el informe de febrero del Observatorio Social de la Universidad Católica (UCA) el 57,4% de los argentinos estuvo por debajo de la línea de pobreza en enero de 2024. Y ese dato es de enero: para abril, se estima que alcanzará al 70% de los argentinos, algo nunca visto en la historia del país.
Mientras, el gobierno se entusiasma con los “logros” e insiste en que el camino es el correcto, a pesar de las luces rojas. La inflación sigue en dos dígitos y ya empezaron los despidos en el sector privado, ese mismo sector que Milei venía a fortalecer. Con la presidencia de Mauricio Macri pasó algo similar: a pesar de su discurso pro-empresa, fue una gestión que terminó con menos empresas de las que empezó. Mismas recetas, los problemas de siempre.