¿Game over?
El ministro de Economía, Luis Caputo, viajará a Washington, Estados Unidos, el próximo 17 de abril para pedirle al FMI que le desembolse 15 mil millones de dólares. Sin fondos extra, su plan de ajuste está al borde del colapso.
Caputo necesita dólares extra para evitar una corrida sobre los dólares financieros que hoy están frenados porque básicamente el Banco Central no paga importaciones. Pero empezará a hacerlo pronto y para eso necesita los dólares del campo, que se niega a liquidar al valor actual del dólar.
Pero Caputo sabe que si devalúa la moneda nacional otra vez – lo hizo un 118% en diciembre – la decisión impactará sobre la inflación y la actividad económica. En marzo se derrumbó la recaudación por la caída de la producción, que ya funciona a niveles de una pandemia de COVID.
Durante su paso por el gobierno de Mauricio Macri, Caputo duró dos años como funcionario nacional. Su carrera breve quedó acotada al financiamiento internacional. Cuando ese flujo de dólares terminó, Caputo debió irse. “Es un timbero”, dijo de él Javier Milei, en ese entonces opositor a Macri. El timbero vuelve a enfrentar los mismos problemas.