No hay transporte, educación ni bancos.
En menos de 5 meses, las políticas de ajuste de Javier Milei empujaron a la CGT a un segundo paro, otra vez muy contundente. No hay transportes, vuelos, bancos ni escuelas. El ajuste de Milei se comió el 20% del salario real de los trabajadores. Nunca pasó algo así en democracia, en tan poco tiempo.
Por eso, los gremios salieron con una nueva medida de fuerza, que fue rechazada por el gobierno libertario. Desde diciembre, la gestión nacional decidió devaluar lo que paralizó la actividad y disparó la inflación. Así las cosas, además de caer el poder adquistivo empiezan a crecer las suspensiones y los despidos en muchas empresas por las caídas de las ventas. ¿Qué debería hacer la CGT ante ese escenario?
Según datos oficiales, la industria tuvo retrocesos similares a los de la pandemia generada por un virus desconocido a nivel mundial. En construcción y comercio minoritas, las caídas son históricas. En 2024, se espera que el PBI retroceda más del 4%. El gobierno no tiene en su plan ninguna política que apunte a recuperar la economía.
Por el momento, Casa Rosada decidió no darse aludida por la medida y volvió a confrontar con la CGT. Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, se aferran a un programa de ajuste clásico que ya fracasó en otras oportunidades.