En medio de la crisis, desde el Gobierno Nacional aseguran que “lo peor ha quedado atrás”. ¿Sobre la base de qué indicadores?
“Lo peor ya pasó”, dijo Mauricio Macri como presidente de la Nación ante la asamblea legislativa el 1° de marzo de 2018. Desde entonces la inflación y el dólar no dejaron de subir. Ahora, tras un primer semestre de caída de la actividad económica, la gestión de Javier Milei recuperó la frase. ¿Se termina la crisis?
“Lo peor ha quedado atrás“, aseguró el vocero presidencial, Manuel Adorni, en su habitual conferencia de prensa. Según el funcionario, “algunos indicadores empiezan a mostrar que hay un dejo de luz que se empieza a ver“. A modo de ejemplo, enumeró el relanzamiento de créditos hipotecarios. La frase fue ratificada por el propio ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que lo peor de la crisis ya pasó y destacó que “hay varios indicadores que empiezan a mostrar recuperación” de la economía.
Por ahora los relevamientos oficiales, del INDEC y de distintos sectores, muestran que la actividad económica sigue a la baja y lo mismo con el consumo. A su vez, hay quienes auguran que la inflación dejaría de desacelerar. Sin embargo, Adorni consideró que “empezamos a ver la famosa ‘V'” en relación al esquema de caída y recuperación que viene graficando la administración libertaria.
ras remarcar que “el punto más bajo se llegó a tocar“, el portavoz ratificó el rumbo del Gobierno Nacional. “Siempre se estimó que los niveles de inflación al inicio iban a ser altos y que esto iba a tener impacto en la actividad“, admitió. En esta línea, indicó que las políticas fiscal y monetaria de la gestión libertaria servirá para revertir la crisis, pero “no impactan de manera inmediata”.
A la espera de que cierren los análisis económicos correspondientes a mayo, Adorni reconoció que “marzo y abril iban a ser los meses más complejos en materia de actividad“. Ahora, de acuerdo con el plan del gobierno de Javier Milei, deberían aparecer signos de la recuperación. ¿Sucederá?
Los industriales no ven ninguna V
Por su parte, un reciente informe da cuenta de la dramática situación que atraviesa el sector industria: caída de ventas, suspensiones, despidos y expectativas negativas. Los datos surgen a partir de un relevamiento realizado por pedido de los gremios que integran la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA).
El informe fue confeccionado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que conduce el economista Hernán Letcher y donde revista también la diputada nacional por la provincia de Buenos Aires Julia Strada, en base a las respuestas de 23 de los 35 sindicatos que conforman la CSIRA, recibidas hasta finales de la semana pasada. La confederación nuclea a casi 62 mil empresas de 18 ramas de actividad.
El 95,7 por ciento de los sindicatos industriales, nucleados en la Confederación de Sindictos Industriales de la República Argentina, afirma que la situación de las empresas donde trabajan sus afiliados empeoró desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre pasado. Apenas el 4,3 restante prefiere no responder y absolutamente nadie sostiene que la situación de su empresa o sector haya mejorado.
En el mundo de la industria, nadie cree en la recuperación en “V” o rebote de la actividad que anuncia el gobierno nacional. El 74 por ciento cree que la situación empeorará gravemente durante el próximo semestre, el 17,4 cree que empeorará moderadamente y el 4,3 cree que sólo empeorará un poco. Los optimistas, apenas otro 4,3, son los que creen que las cosas seguiran igual de mal.
La peor parte de esta crisis autoinfligida la llevan, como es de esperar, los trabajadores. Tres de cada cuatro empresas ya han despedido personal. Entre esas tres, dos despidieron entre un 10 y un 15 por ciento de su plantilla. Un 4,3 ya prescindió de más del 15 por ciento de sus trabajadores.
Cerca de la mitad de las empresas, el 48 por ciento, comenzó en los últimos meses a ofrecer retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas. Los datos mencionados son coincidentes con la tendencia expuesta por otros relevamientos oficiales anteriores.
Según la Secretaría de Trabajo de la nación, en febrero se habían perdido 20666 empleos formales en el sector privado. En marzo, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), que abarca un universo de 3500 empresas, registró una perdida adicional de 34166 puestos de trabajo.
En esa misma línea, se produjo un recorte de horas extras en el 91,3 por ciento de las empresas relevadas, caída de turnos de producción en el 82,6, suspensiones en el 69,6 y adelantos de vacaciones en el 56,5.