El gobierno de Javier Milei anunció el fin de semana nuevos cambios en el mercado cambiario. Volverá a vender dólares baratos en los flujos informales, para tratar de contener a los dólares paralelos. Necesita con urgencia bajar la brecha con el oficial, que hoy es del 50%. Con esa brecha no hay salida del cepo posible y se corren riesgo de una nueva devaluación.
Esos anuncios sorprendieron a todos y parecen indicar una tensión entre el propio Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. De hecho, fue Milei quien el sábado anunció una política y Caputo salió el domingo a agregar otro cambio en el sistema cambiario. Si estaba acordado: ¿por qué hacerlo de esa manera, que dio la impresión de una desorganización?
Mientras, el Banco Central se quedó sin reservas netas, a pesar del ajuste y la recesión económica. El gobierno tiene hoy menos reservas que cuando gestionaba Sergio Massa. Y se desperdició la liquidación de los productores agropecuarios, que suele ocurrir en el primer semestre. Ahora es el turno de las vacas flacas. El gobierno va a una encerrona de difícil resolución.
Porque además, Milei y Caputo decidieron enfrentarse con el FMI, con los últimos cambios propuestos. ¿Quién le puede prestar los dólares que faltan?