La canciller Diana Mondino fue denunciada penalmente por “incumplimiento de los deberes de funcionario” y “abuso de autoridad” tras la firma de un acuerdo desfavorable con el Reino Unido.
La canciller Diana Mondino fue denunciada penalmente por “incumplimiento de los deberes de funcionario” y “abuso de autoridad” tras la firma de un acuerdo con el Reino Unido que restablece el vuelo semanal desde San Pablo (Brasil) hacia las Islas Malvinas, con una escala mensual en la provincia de Córdoba. Este acuerdo, que relanza un servicio suspendido, ha generado fuertes críticas por su implicancia en la soberanía nacional.
El convenio fue firmado en Nueva York entre Mondino y su par británico, David Lammy, se postula por parte del gobierno de Milei como un esfuerzo por acercar posiciones respecto a las Malvinas, pero que ha sido señalado como una peligrosa política de claudicación por parte del gobierno libertario quien entrega mucho sin recibir nada a cambio por parte del ocupante ilegal británico. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, fue tajante en su rechazo, calificándolo como “un límite” que atenta contra los intereses soberanos del país.
La denuncia penal fue presentada por la abogada Valeria Carreras, quien acusa a Mondino de no cumplir con el artículo 75 de la Constitución Nacional al omitir la intervención del Congreso en un tema de soberanía. Según Carreras, el acuerdo es ilegal por estar basado en el polémico comunicado “Foradori-Duncan”, previamente denunciado por Argentina. La abogada también sostiene que los vuelos a las Malvinas bajo este acuerdo son “ilegales” y perpetúan la ocupación británica de un territorio en disputa.
El acuerdo fue criticado por tratar temas sensibles como la soberanía sobre las Islas Malvinas, aún ocupadas por el Reino Unido. Para la denunciante, lo pactado entre Mondino y Lammy busca camuflarse como un simple comunicado de prensa, cuando en realidad se trata de un convenio internacional que debió haber sido tratado por el Congreso, de acuerdo con la Constitución Nacional.
Villarruel, por su parte, también denunció que este acuerdo implica un peligroso apoyo logístico a la ocupación británica. “Ellos obtienen ventajas materiales inmediatas, mientras que a nosotros nos ofrecen migajas como consuelo emotivo y debilitan nuestra posición negociadora”, afirmó la vicepresidenta. Su crítica subraya que el acuerdo facilita la depredación de los mares argentinos y permite al Reino Unido consolidar su presencia en las islas.