En plena avanzada judicial y política, Casación filtró la decisión de confirmar la condena a seis años de prisión de la expresidenta. No hay antecedentes de una filtración de ese tipo sin uso de condicionales y con detalles de cada voto.
La trama de Comodoro Py, alineada principalmente con el macrismo, acaba de protagonizar un adelanto inédito: hasta en la tapa de los matutinos adictos se publicó que Cristina Fernández de Kirchner será condenada a seis años de prisión en la llamada causa Vialidad. El periodista Raúl Kollmann reveló que el juez Gustavo Hornos, visitante de Mauricio Macri en la Casa Rosada y doblemente acusado por violencia de género y hasta violación, ya había adelantado su voto en agosto, pronunciándose por elevar la condena a 12 años, sosteniendo que en las obras viales de Santa Cruz, CFK fue jefa de una asociación ilícita.
Según lo publicado este fin de semana por varios medios afines al macrismo, Mariano Borinsky —otro visitante de Macri en Olivos y Casa Rosada— y Diego Barroetaveña, un firme integrante de la corriente macrista de los jueces, se inclinan por confirmar los seis años de prisión que se dictaron al final del juicio oral.
El abogado de la expresidenta presentó varios escritos este lunes, uno señalando que la grosera filtración coincide con los brutales ataques del presidente Javier Milei contra Cristina y que, además, se vulneró el obligatorio secreto de la deliberación de los jueces, lo que haría el fallo pasible de nulidad. En concreto, el letrado sostiene que hay una indebida intromisión de sectores políticos y mediáticos, como lo detalló Kollmann.
Desde un punto de vista judicial, Cristina quedaría en la misma situación que Carlos Menem en la causa del contrabando de armas a Croacia y Ecuador. Kollmann recordó que, curiosamente, en aquel expediente el ahora camarista Borinsky fue el fiscal a lo largo de todo el proceso, y que en ese caso la Corte dio vuelta el fallo, resultando Menem absuelto. Algo similar ocurrió en Brasil con Luis Ignacio Lula da Silva: procesado, encarcelado, y luego absuelto por el máximo tribunal.
Está cantado que el defensor de Cristina, Carlos Alberto Beraldi, presentará el recurso extraordinario para que el caso llegue a la Corte Suprema, aunque los tiempos allí son imprevisibles. Kollmann subrayó que la semana pasada, la Corte confirmó las condenas de Enrique Mathov y Rubén Santos por la represión de diciembre de 2001. El juicio terminó en 2016, la condena en Casación fue en 2020, y el máximo tribunal tardó cuatro años en confirmarlo. Nada menos que 23 años en total.
Las filtraciones de fallos en Comodoro Py no son inhabituales, lo que ocurrió ahora no tiene precedentes: se anticipan sin vacilaciones y sin condicionales los votos de los tres magistrados, dos por confirmar la condena a seis años de prisión y uno por agravarla a 12 años.
Cristina y su abogado Beraldi no parecen pensar lo mismo que la línea oficial de Comodoro Py. Kollmann señaló que Beraldi presentó un escrito denunciando intromisiones políticas y mediáticas. El letrado citó dos hechos: el discurso de Milei en el acto de lanzamiento de La Libertad Avanza, exhortando a los magistrados a ratificar la condena de Cristina, y la nota de La Nación que afirmaba que en el transcurso de la semana se confirmaría la condena, describiendo cada uno de los votos redactados por los jueces.
Finalmente, Kollmann reveló que el fallo, según los medios vinculados al macrismo, saldría esta semana para amortiguar la marcha de los universitarios. Sin embargo, Beraldi ya anticipó que presentará un recurso extraordinario, lo que suspendería los efectos de la condena hasta que la Corte Suprema tome una resolución.