En la construcción, el comercio, y la producción agrícola ven en el Estado un actor indispensable para asegurar el desarrollo de infraestructura.
El Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) presentó el documento Consensos 2024, con propuestas de inversión privada en infraestructura, en un contexto donde el discurso libertario de desfinanciamiento público contrasta con las necesidades reales de sectores clave de la economía. Desde la llegada al poder de La Libertad Avanza, el financiamiento estatal para proyectos de infraestructura ha sido suspendido, promoviendo un esquema en el que la inversión privada debe cubrir la demanda (lo que aun esta lejos de suceder), mientras la actividad de la construcción permanece prácticamente paralizada.
El CPI, fundado en 2021 por el G6 (integrado por la Cámara Argentina de Comercio, la Sociedad Rural, ADEBA, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Cámara de la Construcción y la Unión Industrial Argentina, junto con la UOCRA), propone inversiones en áreas críticas como energía, transporte, logística, y desarrollo urbano. Sin embargo, durante el evento, varios referentes empresariales señalaron que, aunque la colaboración del sector privado es importante, el Estado debería asumir un rol activo para sostener y desarrollar la infraestructura pública.
Natalio Grinman, de la Cámara Argentina de Comercio, subrayó que, en las principales economías del mundo, el financiamiento de infraestructura pública recae en el Estado. Grinman expresó la preocupación por el estado crítico de las rutas y enfatizó la necesidad de que el Estado colabore en el desarrollo junto al sector privado. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural, agregó que mejorar la infraestructura de movilidad y reducir sus costos es una “responsabilidad del gobierno”, sin la cual es difícil aumentar la producción.
Por su parte, Daniel Funes de Rioja, de la Unión Industrial Argentina, destacó que el crecimiento industrial no puede prosperar sin un entorno en el que la infraestructura esté garantizada. Gustavo Weiss, presidente de la Cámara de la Construcción y del CPI, recordó que la inversión en infraestructura existente es esencial para evitar futuros costos de recuperación.
Relato vs realidad
La realidad económica subraya una contradicción en el discurso libertario, que aboga por reducir la participación del Estado en la economía, mientras sectores como la construcción, el comercio, y la producción agrícola ven en el Estado un actor indispensable para asegurar el desarrollo de infraestructura básica. Sin un marco de financiamiento mixto, los objetivos de reactivación de estos sectores se ven comprometidos.
Además, representantes de ADEBA y la Bolsa de Comercio coincidieron en que los bancos y el mercado de capitales cuentan con liquidez y están listos para apoyar proyectos, pero insistieron en la necesidad de un entorno de colaboración y transparencia donde el Estado también cumpla sus compromisos.
La UOCRA, en tanto, expresó su expectativa de que el relanzamiento de la obra pública reactive los empleos perdidos y devuelva al trabajo a los 100 mil trabajadores afectados por la parálisis actual, señalando así cómo el discurso de reducción del gasto público colisiona con la necesidad económica de un Estado activo en la infraestructura.