Según la Encuesta Radar Pyme del 3° Trimestre del 2024, el 84,2% de los empresarios afirma que la economía está en recesión y que el ajuste lo paga la industria.
El sector industrial argentino se encuentra sumido en un profundo pesimismo ante la situación económica actual y la falta de acciones concretas por parte del gobierno. Según la Encuesta Radar Pyme del tercer trimestre de 2024, realizada por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), un alarmante 84,2% de los empresarios considera que el país se encuentra en recesión o incluso en depresión económica. Esta percepción negativa se desprende de la consulta realizada a 400 empresas en 22 provincias, en la que el 57,5% calificó el panorama como de recesión y el 26,8% como de depresión.

La encuesta también evidencia la percepción de que las promesas presidenciales han quedado lejos de materializarse. Un 73,7% de los encuestados afirmó que el ajuste económico lo están soportando principalmente las pymes y los trabajadores, mientras que un 20,8% indicó que lo están haciendo de manera parcial. Estas cifras subrayan el desencanto y la preocupación en un sector que esperaba medidas de alivio, pero que, por el contrario, percibe que la carga del ajuste recae sobre sus hombros lo que se suma a los efectos devastadores de una posible apertura importadora en los próximos meses.

Aunque se ha mencionado que la flexibilización laboral podría beneficiar a las pymes, las opiniones están divididas. Mientras el 43,8% cree que podría tener algún impacto positivo, un 34,5% sostiene que esta medida es irrelevante o desconocida, lo que denota una falta de confianza en las reformas propuestas y en su capacidad para mejorar la situación.
En contraste con el estancamiento económico, las pymes han logrado aumentar sus exportaciones en un 23,5%, alcanzando los 7.369 millones de dólares en el período de enero a septiembre de 2024, lo que representa el 12,2% de las exportaciones nacionales. Sin embargo, esta cifra positiva parece insuficiente para contrarrestar el clima de frustración y la percepción de inacción gubernamental frente a los retos económicos que enfrenta el país y compensar el derrumbe del mercado interno.