Se trata de una segunda prórroga que ofrece el Gobierno a los evasores para sumarse al blanqueo de capitales sin pagar un solo peso.
Este lunes, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), anteriormente conocida como AFIP, oficializó la extensión del plazo para adherirse al nuevo blanqueo de capitales sin penalidades. Esta medida, formalizada mediante la Resolución 5596/2024 publicada en el Boletín Oficial, busca atraer dólares y mantener el control del tipo de cambio. Sin embargo, esta iniciativa del gobierno de Javier Milei ha sido duramente criticada por centrarse exclusivamente en beneficiar a evasores fiscales, dejando de lado soluciones que realmente impulsen la economía argentina.
Detalles del Nuevo Régimen de Blanqueo
El “Régimen de Regularización de Activos”, establecido por la Ley N° 27.743, ofrece a personas y empresas la oportunidad de declarar bienes y activos previamente no registrados. La extensión del plazo de adhesión se divide en tres etapas:
- Primera etapa: Del 9 de noviembre de 2024 al 7 de febrero de 2025.
- Segunda etapa: Del 8 de febrero de 2025 al 7 de mayo de 2025.
- Tercera etapa: Del 1 de noviembre de 2024 al 7 de febrero de 2025, permitiendo blanquear dinero en efectivo sin necesidad de haber regularizado fondos hasta el 31 de octubre de 2024.
Además, la resolución ajusta la normativa para alinearse con nuevos decretos (N° 864/24 y N° 977/24), ofreciendo más tiempo y claridad a los contribuyentes. Sin embargo, estas modificaciones no abordan los problemas estructurales de la economía argentina, enfocándose en cambio en proporcionar una vía de escape para quienes han evadido impuestos.
A diferencia del blanqueo implementado por Mauricio Macri entre 2016 y 2017, cuyo objetivo era también atraer capitales y fortalecer las reservas, el actual régimen de Milei se percibe como una medida desesperada para frenar la fuga de divisas sin ofrecer beneficios económicos tangibles para el país.
Mientras la economía argentina sigue enfrentando altos niveles de inflación, déficit fiscal y falta de inversión productiva, el gobierno opta por facilitar que los evasores regularicen sus activos, perpetuando la evasión fiscal y debilitando aún más la base tributaria.
El blanqueo de Milei vs el blanqueo de Macri (2016-2017)

- Objetivos y Contexto Económico:
- Macri (2016-2017): Implementó el “Régimen de Sinceramiento Fiscal” en un intento de regularizar capitales no declarados y atraer inversiones. Aunque la medida recaudó cerca de USD 10.000 millones, muchos fondos permanecieron en el extranjero, limitando el impacto real en la economía.
- Milei (2024-2025): El blanqueo actual parece centrarse exclusivamente en captar dólares para sostener el tipo de cambio, sin una estrategia clara para reinvertir estos fondos en sectores productivos que impulsen el crecimiento económico.
- Beneficios y Alícuotas:
- Macri: Ofreció penalidades entre el 5% y el 15%, con exenciones para quienes invirtieran en bonos del Estado. Esto incentivó la inversión pública, aunque con resultados mixtos.
- Milei: Aunque introduce un “Impuesto Especial de Regularización” con alícuotas variables, la extensión de plazos y la eliminación de penalidades sugieren una mayor flexibilidad para los evasores, sin un control riguroso que asegure el destino productivo de los capitales regularizados.
- Sujetos Alcanzados:
- Ambos regímenes incluyen a personas físicas y jurídicas, pero Milei amplía el alcance a exresidentes fiscales, lo que podría facilitar aún más la salida de capitales, en lugar de fomentar su reinversión en la economía local.
- Impacto en la Economía:
- Macri: A pesar de la recaudación significativa, el blanqueo no logró repatriar todos los fondos y tuvo un impacto limitado en la inversión productiva.
- Milei: Sin un enfoque en cómo los dólares captados se traducirán en mejoras económicas, la medida corre el riesgo de perpetuar la dependencia de soluciones temporales que no abordan los problemas estructurales del país.
¿A quién beneficia el blanqueo?
El blanqueo de capitales del gobierno de Milei, lejos de ser una solución integral para los problemas económicos de Argentina, se presenta como una medida que beneficia principalmente a quienes han evadido impuestos.
Mientras la economía del país sigue enfrentando serias dificultades, esta iniciativa no ofrece un camino claro hacia la inversión productiva ni el desarrollo sostenible. En lugar de abordar las causas profundas de la crisis económica, el gobierno opta por facilitar que los evasores regularicen sus activos, perpetuando una cultura de evasión y debilitando aún más la recaudación fiscal necesaria para implementar políticas públicas efectivas.
Es crucial que el gobierno de Milei reevalúe su estrategia económica y busque soluciones que realmente impulsen el crecimiento y la formalización de la economía, en lugar de medidas que solo benefician a quienes han eludido sus responsabilidades fiscales.