En un acto del PJ Nacional celebrado en Santiago del Estero, la vicepresidenta convocó a la militancia a sostener las banderas del peronismo y lanzó críticas al gobierno de Javier Milei.
Cristina Fernández de Kirchner encabezó este domingo el acto central por el Día de la Militancia Peronista, en el club Quimsa de Santiago del Estero. En una jornada cargada de simbolismo, la vicepresidenta llamó a la militancia a no abandonar las luchas históricas del peronismo y lanzó cuestionamientos hacia las políticas del presidente Javier Milei, a quien responsabilizó por una dirección que “socava la educación y el futuro del país”.
En su discurso, Cristina resaltó los logros de los gobiernos kirchneristas y recordó los desafíos que enfrentaron: “No hay derrotas definitivas, pero tampoco hay éxitos asegurados. Lo importante es mantener en alto las banderas, porque el triunfo no siempre está garantizado. Pero lo que nunca nos van a perdonar es dejar de luchar”. La frase, atribuida a Néstor Kirchner, sirvió como cierre de un mensaje enfocado en la resistencia frente a las adversidades actuales.

El Día de la Militancia Peronista conmemora el regreso de Juan Domingo Perón a la Argentina, tras 17 años de exilio y proscripción. Cristina retomó este contexto histórico para remarcar la importancia de “mirar la película completa” de los procesos políticos argentinos y entender cómo el odio hacia el peronismo ha condicionado la historia del país: “Tenemos que entender que no es nuevo; el peronismo siempre incomodó porque puso a los trabajadores en el centro de la escena”.
El acto fue organizado por el senador José Emilio Neder, presidente del Partido Justicialista de Santiago del Estero, quien destacó la relevancia de la visita de la vicepresidenta. Entre los asistentes se encontraban figuras clave del peronismo nacional, como Eduardo “Wado” de Pedro, además del gobernador Zamora, que acompañó a Cristina durante la jornada.
En un clima de unidad y compromiso, Cristina convocó a la militancia a enfrentar los nuevos desafíos con la misma convicción de siempre: “La historia nos enseña que las luchas son largas, pero el futuro de la patria depende de no bajar los brazos. Y, como decía Néstor, lo que nunca nos van a perdonar es abandonar la lucha”.