El ahora ex co-secretario de la Confederación General del Trabajo presentó un escrito donde expresó su renuncia a la central obrera.
Pablo Moyano, referente de Camioneros, renunció este viernes a su cargo como co-secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), tras profundos desacuerdos con la denominada “mesa chica” de la central sindical. La decisión se habría desencadenado luego de que la CGT desestimara convocar un paro general en diciembre, una medida que Moyano consideraba fundamental para expresar el descontento de miles de trabajadores frente a las políticas del gobierno de Javier Milei.
“He tomado la decisión de renunciar a mi cargo de co-secretario general de la CGT, al no coincidir con las decisiones tomadas por la llamada ‘mesa chica’”, expresó Moyano en una carta dirigida al Consejo Directivo Nacional de la central sindical.
La salida de Moyano se da tras semanas de desacuerdos internos. El líder camionero había planteado la necesidad de un paro nacional como forma de resistencia a las medidas económicas y laborales impulsadas por la actual administración. Sin embargo, desde sectores mayoritarios de la CGT se optó por una tregua hasta 2025, priorizando el diálogo con el gobierno y argumentando señales de mejora en algunos sectores de la economía.

Durante una entrevista reciente, Moyano había anticipado su postura: “Esto no es otra cosa que un retroceso para todos los trabajadores del país. No podemos dividirnos. Ahora más que nunca, necesitamos estar juntos para defender los derechos que conquistamos durante décadas”.
La medida también estuvo marcada por tensiones dentro del propio gremio de Camioneros. Hugo Moyano habría intervenido directamente para desautorizar la convocatoria al paro promovida por su hijo, en un intento por evitar un quiebre más profundo en la CGT.
Héctor Daer (Sanidad) y Gerardo Martínez (UOCRA), figuras centrales en la conducción cegetista, también rechazaron la medida de fuerza, al igual que Andrés Rodríguez (UPCN), quien sostuvo que “no hay un clima apropiado para que una medida de fuerza pueda desarrollarse con éxito”.
El futuro de la CGT
Con la salida de Pablo Moyano, será el sector de Camioneros el encargado de designar a su reemplazante, en consonancia con el sistema de representación gremial de la CGT. La central sindical, mientras tanto, enfrenta el desafío de mantener la unidad en un contexto de crecientes demandas y expectativas por parte de la clase trabajadora.
La renuncia de Moyano refleja las tensiones internas entre las posturas dialoguistas y las más confrontativas dentro del movimiento obrero, en un momento crítico para definir el rumbo del sindicalismo frente a las políticas del actual gobierno.