En la apertura de la 30° Cumbre de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja lamentó que tanto el presidente Milei como el ministro de Economía faltaron.
En el inicio de la 30° Cumbre de la Unión Industrial Argentina (UIA), el presidente de la entidad, Daniel Funes de Rioja, enfatizó la fortaleza del sector frente a la ausencia de autoridades oficiales: “Puede ser que estemos vacíos de algunas cosas, pero estamos plenos de representación empresaria”, lanzó.
El líder de los industriales aseguró que las empresas están “comprometidas con el país y el futuro”, destacando que su motor es “la pasión”. Además, el director ejecutivo de la UIA, Diego Coatz, abogó por encarar los problemas de desarrollo “con pragmatismo” y planteó que el “orden macroeconómico es necesario, pero no suficiente” para fortalecer la actividad fabril.
Entre las principales preocupaciones del sector, los empresarios señalaron el retraso del tipo de cambio y la apertura a las importaciones, que afectan especialmente a los rubros expuestos a la competencia internacional. José Urtubey, director de Celulosa Argentina, llamó a fortalecer la oferta productiva a largo plazo: “El Gobierno debe corregir distorsiones fiscales para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad”.
Por su parte, Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), respondió a las críticas oficiales hacia los subsidios al sector: “Los industriales no queremos protección, queremos condiciones justas para competir. La industria aporta el 30% de la recaudación, y necesitamos igualdad para mantenernos productivos”.
Un llamado al diálogo
En un contexto de desafíos macroeconómicos y tensiones sectoriales, los empresarios destacaron la necesidad de diálogo y consenso como herramientas clave para avanzar en el desarrollo productivo del país. “Hoy enfrentamos grandes desafíos, pero estamos comprometidos con ser parte de la solución”, concluyó Funes de Rioja.