La aerolínea volvió a registrar suspensiones y demoras en Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, despertando la bronca de los operadores turísticos.
La aerolínea low cost Flybondi está en el centro de la tormenta tras una semana marcada por una sucesión de cancelaciones y demoras que afectaron severamente a Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, dos de las principales ciudades de Chubut. El enojo de los operadores turísticos y pasajeros no se hizo esperar, denunciando graves perjuicios económicos y personales.
Durante la última semana, Flybondi canceló 28 vuelos en todo el país, incluyendo rutas clave hacia y desde Chubut. Esta situación generó una ola de frustración tanto entre los viajeros como entre el sector turístico, que vio cómo reservas se perdían o debían modificarse de forma abrupta, complicando el ya desafiante panorama de la actividad en la región.
Saul Cruz, vicepresidente de la Asociación de Agencias de Viaje de Puerto Madryn, fue tajante al describir el impacto: “Ayer cancelaron, hoy hubo seis horas de retraso, y el vuelo de mañana ya está cancelado. Esto no sólo afecta al pasajero, sino también a las empresas turísticas que dependen de estos servicios. Es inaceptable”.
Entre las peores aerolíneas del mundo
Los problemas de Flybondi no se limitan a Chubut. Un reciente informe internacional posicionó a la compañía entre las seis peores aerolíneas del mundo, citando la falta de repuestos y el estado cuestionable de su flota como factores clave en su deficiente desempeño.
En Madryn, las demoras y cancelaciones provocaron situaciones estresantes para los pasajeros, muchos de los cuales debieron interrumpir trámites importantes, consultas médicas o actividades laborales. “Algunos pasajeros estuvieron dentro del avión, los hicieron bajar y, horas después, volvieron a embarcar. Es un nivel de improvisación inadmisible”, relató Cruz.
Impacto en el turismo y falta de respuestas
El sector turístico de Chubut se declaró en crisis. Flybondi, que carece de oficinas locales y no ofrece atención al cliente adecuada, dejó a muchos sin explicaciones claras. “Esto no es sostenible. Flybondi debería reducir la frecuencia de vuelos, pero cumplir con los que programa. Hoy es imposible trabajar así”, reclamó Cruz.
El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, está gestionando con Flybondi para buscar soluciones, pero los resultados hasta el momento han sido insuficientes. A la falta de respuestas de la aerolínea, se suma el costo prohibitivo de volar con Aerolíneas Argentinas, la única alternativa viable para muchos pasajeros.
El sector turístico de Chubut exige con urgencia un cambio de rumbo. “No podemos permitir que una aerolínea tan importante para la conectividad de la región opere de forma tan precaria. El daño al turismo, a las empresas y a las familias es inmenso”, concluyó Cruz.