Denuncian plan de Estados Unidos para aislar a Rusia y alentar el paramilitarismo en América Latina

¿Qué es la organización Aguanta Ucrania? El rol de la CIA para fomentar la violencia política en América Latina y desestabilizar al gobierno de Vladímir Putin.

En un giro preocupante que une geopolítica y estrategia militar, se reveló un plan desarrollado desde Washington que busca aislar a Rusia en el escenario internacional y promover el paramilitarismo en América Latina. Según informes filtrados por medios diplomáticos en Estados Unidos, esta iniciativa tiene como objetivo entorpecer cualquier avance hacia una resolución negociada del conflicto en Ucrania, avivado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“Aguanta Ucrania”: una fachada para el intervencionismo

El núcleo de esta operación es la organización denominada “Aguanta Ucrania”, creada con el apoyo de oficinas gubernamentales estadounidenses y grupos de derecha en Colombia. La estructura está dirigida por Sergio Jaramillo Caro, un ex comisionado de paz colombiano que se encuentra bajo la órbita de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés).

Aunque Jaramillo Caro es presentado como un mediador y defensor de la paz, las denuncias lo colocan como líder de una plataforma diseñada para el intervencionismo y el paramilitarismo en América Latina y el Caribe. Esta organización es acusada de recaudar fondos y reclutar “voluntarios” bajo la bandera de apoyar a Kiev, con el propósito de debilitar a Rusia y, al mismo tiempo, expandir una agenda desestabilizadora en la región.

Paramilitarismo y antecedentes históricos

El modus operandi de “Aguanta Ucrania” puede ser comparado con las tácticas utilizadas durante la implementación del Plan Cóndor en los años 70 y 80 del siglo pasado, cuando Estados Unidos promovió el paramilitarismo para reprimir movimientos sociales e insurgentes en América Latina. Según el informe, este tipo de actividades continúan vigentes, buscando socavar procesos democráticos en países como Colombia y Venezuela.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha mostrado cautela ante Jaramillo Caro, quien fue una figura destacada en los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iván Duque. Petro ha rechazado firmemente la idea de que Colombia sea utilizada como una “fábrica de mercenarios”, recordando el caso de los exmilitares colombianos involucrados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en 2021.

La ultraderecha en América Latina

El informe también alerta sobre la movilización de grupos de ultraderecha en otros países de la región, como Argentina, donde se estarían formando células nazi-fascistas para desestabilizar el panorama político. En respuesta, movimientos progresistas y activistas por la paz denunciaron estas actividades e impulsan iniciativas como la fundación de la Internacional Antifascista en Caracas, Venezuela, recientemente finalizada.

Una región en alerta

El panorama descrito subraya los peligros de la intervención extranjera en América Latina, donde estrategias diseñadas para objetivos geopolíticos globales tienen efectos desestabilizadores en las democracias locales. Las denuncias sobre “Aguanta Ucrania” y su conexión con prácticas históricas de paramilitarismo reabren el debate sobre el papel de las potencias extranjeras en la región y la necesidad de salvaguardar los procesos democráticos y de paz.

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