El dato surge de un relevamiento nacional. Advierten que en la ciudad se perdieron empleos que no requieren de una alta capacitación. “Hay una merma importante del trabajo en blanco”.
La ciudad de Santa Fe enfrenta un incremento alarmante en los índices de pobreza e indigencia, producto del impacto del rumbo económico y las políticas aplicadas por el Gobierno. Según los datos del Registro Nacional de Personas en Situación de Calle (RenaCalle), en octubre de 2024 se contabilizaron 648 personas en situación de calle, lo que representa un incremento del 28,3% respecto a las 505 registradas en 2023.
Esta cifra refleja una realidad crítica: la pérdida de empleos y la informalidad laboral están llevando a más personas, especialmente adultos jóvenes en edad productiva, a condiciones de extrema vulnerabilidad. Del total registrado, el 85% son hombres en edad de trabajar, mientras que 27 menores de edad también se encuentran en esta situación.
Perfil de la crisis
El relevamiento señala que el 54,1% de las personas en situación de calle tienen entre 19 y 35 años, mientras que el 42% tienen entre 36 y 45 años. Además, se detectaron 64 mujeres en esta condición, incluyendo dos embarazadas. Aunque el 63% de los menores acceden a la educación y el 81,5% cuenta con DNI, las posibilidades de salir de esta situación dependen de la implementación de políticas públicas centradas en el acceso a vivienda, oportunidades laborales y contención interdisciplinaria.
Impacto del desempleo y la informalidad
El secretario de Políticas Sociales del municipio, Hugo Marchetti, advirtió sobre el aumento de la informalidad laboral, señalando la pérdida de empleos no calificados. “Quienes logran subsistir se convierten en feriantes, vendedores ambulantes o realizan trabajos temporales como cortar el pasto”, explicó.
La variabilidad de personas en situación de calle, influenciada por factores estacionales, también refleja un aumento en adultos jóvenes con consumo problemático. A pesar de la gravedad, los recursos destinados a políticas sociales son insuficientes: el presupuesto proyectado para 2025 en esta área es de $13.482 millones, muy por debajo de las cifras asignadas a Gestión Urbana y Ambiente o Seguridad Ciudadana.
Panorama alarmante
El panorama actual contrasta drásticamente con las proyecciones oficiales, que prometen estabilidad económica y mejoras sociales. En cambio, los datos reflejan un agravamiento de la exclusión social en Santa Fe, donde la falta de políticas específicas y recursos suficientes deja a un número creciente de personas en condiciones de indigencia extrema.
La situación en Santa Fe no es aislada, pero su aumento en el último año es un llamado urgente para reorientar las medidas económicas hacia la protección de los sectores más vulnerables. El impacto de estas políticas no solo afecta a quienes están en la calle, sino a toda la estructura social de la ciudad.