Funcionario de “Toto” Caputo, bajo la lupa por departamento sin declarar en Miami y sociedad offshore

Juan Paso fue designado en ARCA de la mano de Toto Caputo, se le descubrió que tiene en Miami una compañía y un departamento que no informó en su declaración ante la Oficina Anticorrupción.

La designación de Juan Pazo al frente de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) no ha estado exenta de controversias. El funcionario, vinculado a Javier Milei y apoyado por Toto Caputo, acumula denuncias que incluyen conflictos de intereses y omisiones graves en su declaración patrimonial. Las investigaciones han revelado que Pazo posee, junto a su esposa, un departamento en Miami y múltiples empresas radicadas en Estados Unidos que nunca informó a la Oficina Anticorrupción.

Las irregularidades de Pazo no son casos aislados dentro del círculo de funcionarios libertarios y del PRO. Ejemplos recientes, como la detención del senador Edgardo Kueider en Paraguay con 200.000 dólares sin declarar y la revelación de propiedades ocultas en Miami por parte del titular de la DGI, Andrés Vázquez, ponen en entredicho las proclamadas banderas de transparencia de estos espacios políticos.

Empresas offshore, socios conocidos y operaciones inmobiliarias

Entre las maniobras que comprometen a Pazo se encuentra su participación en al menos seis empresas radicadas en Estados Unidos, donde comparte cargos directivos con su esposa Josefina Helguera y Fernando Minaudo, ambos socios de Francisco de Narváez en el holding Las Blondas. Entre estas compañías destaca Harbour House 1533 Inc., fundada en 2010, que declaró como domicilio legal y real la unidad 1533 en 10275 Collin Avenue, en Miami, Florida. En 2017, cuando el gobierno de Mauricio Macri le abrió la puerta para asumir como Superintendente de Seguros de La Nación, el actual titular de ARCA no incluyó esa empresa en su declaración jurada que presentó ante la Oficina Anticorrupción.

En abril, la periodista Emilia Delfino informó que en marzo de 2013 Harbour House 1533 hizo una serie de movimientos inmobiliarios en el complejo de Collins Ave. cuando adquirió un nuevo departamento y se desprendió de la unidad que le dio el nombre a la sociedad. El valor de venta fue de 580.000 dólares y la compradora fue Goformore LLC, la empresa también radicada en EEUU que pertenece a la esposa de Cristian Ritondo.. Esta empresa realizó varias transacciones inmobiliarias significativas que tampoco fueron reportadas, incluyendo la adquisición de un departamento valuado en 720.000 dólares en 2021.

 

Otra empresa, Cleo Holding Inc., estuvo activa mientras Pazo ocupaba cargos públicos, lo que derivó en denuncias por incompatibilidades. Además, un entramado de sociedades como Colette Inc., Gustav Inc. y Samuel Cottons Inc. sugiere un patrón de estructuras diseñadas para evitar cargas fiscales.

Cuestión de transparencia

El caso de Pazo no solo refleja prácticas sistemáticas de opacidad, sino también una red de intereses cruzados que involucra figuras como la esposa de Cristian Ritondo y aliados del PRO. La constante aparición de nuevos casos de patrimonios no declarados y manejos societarios irregulares en las filas de La Libertad Avanza y el PRO plantea dudas profundas sobre la ética de quienes prometen un cambio político.

Frente a estas revelaciones, crece la exigencia de controles más estrictos y respuestas contundentes para salvaguardar la confianza pública y prevenir que el planeta offshore se convierta en un refugio habitual para quienes deberían rendir cuentas al país.

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