“No creo que lo que propone se pueda replicar en Italia”, declaró la mandataria europea.
A pesar de la buena relación personal entre la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente argentino Javier Milei, el gobierno italiano no está dispuesto, por ahora, a firmar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur. Meloni ha dejado en claro que Italia exige salvaguardias y garantías concretas para proteger su industria, particularmente el sector agrícola, antes de dar su respaldo definitivo al tratado.
“Estamos evaluando detenidamente el acuerdo preliminar firmado por la Comisión Europea en Montevideo. Defendemos nuestras posiciones con convicción y nos tomaremos el tiempo necesario para determinar si nuestras demandas serán atendidas”, expresó Meloni ante la Cámara de Diputados italiana.
La primera ministra subrayó que el tratado necesita un “reequilibrio esencial” para que sea beneficioso para todos los actores, no solo para algunos sectores. Enfatizó que la sostenibilidad del impacto en la agricultura europea debe ser una prioridad, destacando que este sector ha sufrido las consecuencias de la apertura del mercado a productos provenientes de países donde no se aplican los mismos estándares ambientales y de seguridad alimentaria.
“Si no se garantizan estas condiciones, Italia no firmará el acuerdo. El mundo agrícola europeo ha pagado un precio muy alto en los últimos años por políticas que han priorizado intereses ideológicos sobre la competitividad y rentabilidad de nuestros productores”, afirmó.
Meloni se distancia de las políticas de Milei
En una intervención ante el Senado italiano, Meloni también marcó diferencias significativas con las propuestas de Javier Milei, aclarando que las políticas del presidente argentino no son aplicables a la realidad italiana.
“Creo que Milei es una novedad interesante en la escena argentina, pero no creo que lo que propone se pueda replicar en Italia”, declaró. Su respuesta fue provocada por cuestionamientos del ex primer ministro Matteo Renzi, quien señaló las divergencias entre las prácticas de gobierno de ambos líderes, pese a su afinidad ideológica en algunos temas.

Ante una comparación entre su gestión y la de Milei, Meloni respondió con humor: “Soy amiga de Milei, pero no me crecen patillas”, rechazando la idea de que su gobierno adopte las políticas económicas del mandatario argentino.
Aunque Meloni reconoció su amistad con Milei, dejó en claro que su enfoque político no implica una convergencia total. Mientras el presidente argentino defiende su programa de austeridad basado en recortes masivos de gasto público, Meloni destacó que las circunstancias y necesidades de Italia son diferentes, subrayando que cualquier propuesta debe adaptarse al contexto local.
De esta manera, Italia reafirma su postura cautelosa respecto al acuerdo UE-Mercosur y a las políticas económicas de su contraparte argentina, priorizando la protección de su industria y las condiciones internas antes de avanzar en compromisos internacionales.