Se trata de contratar buques generadores de energía, verdaderas centrales flotantes, de la empresa turca Karpowership. Pero advierten que la opción es altamente costosa.
La cancelación de los contratos de centrales eléctricas adjudicados por Sergio Massa durante su gestión ha conducido al gobierno libertario de Javier Milei a un peligroso escenario. Ante el fracaso del “Plan Verano”, diseñado para mitigar la crisis energética, Cammesa evalúa la costosa alternativa de alquilar buques generadores de energía provenientes de Turquía, una medida extrema que revela la falta de previsión en el sector.
El “Plan Verano”, lanzado por la Secretaría de Energía bajo el mando de María Tettamanti, contemplaba medidas de contingencia como unidades móviles de generación, la reactivación de centrales fuera de operación y la compensación a las fábricas por el ahorro de consumo eléctrico. Sin embargo, hasta ahora, ninguna de estas acciones se ha concretado con éxito.
Crisis eléctrica y altas temperaturas
Con la llegada del verano y el aumento en la demanda eléctrica, el sistema opera al borde del colapso. A pesar de los intentos iniciales, no se han dispuesto suficientes unidades móviles para abastecer los nodos críticos, y la reactivación de las centrales requiere inversiones que los empresarios se niegan a asumir sin garantías económicas.
La falta de avances llevó a los industriales a exigir USD 55.000 por hora de ahorro en consumo eléctrico, mientras que los ejecutivos de Cammesa, apremiados por los tiempos, analizan la contratación de los buques generadores de la empresa turca Karpowership, capaces de producir entre 500 y 1.000 MW.
Un remedio costoso y polémico
Estos barcos, que funcionan como centrales eléctricas flotantes, implican un contrato similar al de los buques regasificadores, con un cargo fijo por su presencia en el puerto y un cargo variable por la energía generada. El combustible estaría a cargo del Tesoro Nacional. Según Cammesa, el contrato podría extenderse al menos 24 meses, anticipando un escenario aún más crítico para el próximo verano.
Sin embargo, la medida abre cuestionamientos. Un exfuncionario de la Secretaría de Energía criticó la falta de licitación previa y la elección de Central Puerto como punto de conexión, dado que esta central pertenece a Nicky Caputo, familiar del actual ministro de Economía, Toto Caputo, quien controla el área de Energía.

Las consecuencias de una decisión controversial
La crisis actual es también consecuencia directa de la decisión del gobierno de Milei de cancelar la licitación de las centrales Terconf, adjudicadas durante la gestión de Massa. Este polémico movimiento, impulsado por Toto Caputo en contra de la opinión del sector, dejó al sistema sin infraestructura clave, forzando ahora la necesidad de medidas improvisadas y altamente costosas.
“Se demolió un plan para fortalecer el sistema eléctrico con el único objetivo de abrir la puerta a contratos directos sin licitación”, denunció el exfuncionario. La situación no solo compromete la estabilidad energética del país, sino que también deja entrever un manejo discrecional de los recursos públicos.