El presidente Javier Milei terminó su primer año de mandato sin privatizar ninguna empresa pública. Los avances son tan lentos que esta semana el Gobierno se vio obligado a extender por segunda vez el plazo estipulado para que las empresas públicas se conviertan sociedades anónimas. Otro relato que se cae.
“La gravedad de la situación exige su prórroga por el término de sesenta (60) días con el fin de contar con el tiempo suficiente para concretar lo establecido en la Ley General de Sociedades y sus modificatorias”, se detalla en el Decreto 1120/2024. Por ahora, no pudo avanzar con ninguna empresa estatal.
La medida se suma a mas de una decena de flexibilizaciones que habilitó la Comisión Nacional de Valores para agilizar las privatizaciones, que como reveló LPO, el Gobierno no logra poner en marcha. El ejemplo más emblemático es Aerolíneas Argentinas. Se pasó de anunciar su privatización inmediata o cierre, a festejar la venta de pasajes por las vacaciones.
El decreto que da más plazo para la transformación de las empresas del Estado en SA es muy elocuente sobre la lentitud del gobierno, porque se trata de apenas un primer paso del proceso privatizador.