Para el titular de Apyme de Mendoza, Rubén Palau “no se generan fuentes de trabajo”. Advertencia por los efectos de la apertura importadora.
El 2024 cerró con un panorama desalentador para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Argentina, uno de los sectores más afectados por la recesión económica. Rubén Palau, titular de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme) en Mendoza, ofreció un diagnóstico sombrío, criticando la falta de políticas efectivas para reactivar la producción y el empleo.
“La única inversión que se ha hecho en este momento es la bicicleta financiera. Esto puede ser un éxito para quienes tienen ingresos altos o manejan capitales especulativos, pero no genera fuentes de trabajo ni impulsa el crecimiento económico real”, expresó Palau en declaraciones a un medio local de San Rafael.
Impacto de las importaciones y el RIGI
Uno de los puntos más críticos señalados por Palau es la apertura indiscriminada de importaciones, que pone en jaque a la industria nacional. “En los sectores industriales, la libre oferta y demanda golpea con fuerza. Las grandes inversiones cuentan con beneficios que no se trasladan a las pymes, dejando a estas últimas en una situación de desventaja”, afirmó el dirigente.
Palau también cuestionó el alcance del Régimen de Importación de Bienes de Capital Usados (RIGI), que, según él, favorece a grandes empresas sin beneficiar al sector pyme. “Por el momento, en términos de inversiones genuinas, hay mucho ruido y pocas nueces”, advirtió, calificando de meras “versiones” las supuestas iniciativas para reactivar el sector, como los parques solares en Mendoza.
Mendoza: entre exportaciones y una caída industrial alarmante
Aunque hubo un crecimiento del 23% en las exportaciones vitivinícolas y de ajo en comparación con el año anterior, la frutihorticultura experimentó una fuerte caída. Este leve repunte exportador, según Palau, apenas contrasta con la grave problemática interna que enfrenta la provincia.
Uno de los aspectos más preocupantes es el auge de los “tours de compra” a Chile, que, según el dirigente, están afectando significativamente al comercio local. “Esto representa un golpe duro para las pymes comerciales de Mendoza”, señaló.
En el ámbito industrial, los números tampoco son alentadores: con una capacidad instalada del 62%, la producción cayó un 17% en lo que va del año. “Muchos industriales han agotado los stocks acumulados en 2023 y no han podido reponerlos. Esto ha llevado a suspensiones, despidos e incluso cierres definitivos”, agregó Palau.
Perspectivas inciertas para el 2025
El cierre de 2024 deja al sector pyme con expectativas limitadas y una recuperación que parece lejana. A pesar de pequeños leves brotes en algunas áreas exportadoras, la falta de políticas claras, la presión de las importaciones y la ausencia de inversiones reales continúan minando las posibilidades de un crecimiento sostenible.
“El problema de fondo sigue siendo la falta de un modelo que promueva inversiones genuinas, generación de empleo y protección para las pymes. Sin estos elementos, es difícil imaginar un futuro optimista para el sector”, concluyó Palau.