La diputada libertaria de vinculo directo con Milei, le dedico una catarata de insultos a la vice de su propio gobierno.
En el torbellino de disputas internas que sacude a La Libertad Avanza, la diputada Lilia Lemoine volvió a encender la mecha contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, consolidando la fractura entre los seguidores más leales de Javier Milei y quienes respaldan a la vice. En su último ataque, Lemoine tildó a Villarruel de “garrapata” y “sanguijuela”, acusándola de “chupar la popularidad” del mandatario y sugiriendo que se aprovecha de su imagen para consolidar su posición política.
Las declaraciones de Lemoine, cada vez más frecuentes, reflejan la tensión permanente dentro del oficialismo. En esta ocasión, la diputada ironizó sobre las aspiraciones de Villarruel, afirmando que la vice “vive una fantasía” al creer que el triunfo presidencial de 2023 se debe a su influencia. “Los votantes de Victoria Villarruel no existen, es un call center en Twitter. Simpatizaban con ella por Milei”, disparó Lemoine, subestimando el peso político de su adversaria interna.
Sin embargo, en un giro inesperado, Lemoine destacó el papel de Patricia Bullrich en el balotaje presidencial, atribuyéndole el aporte decisivo de votos para la victoria de Milei, dejando entrever que el apoyo de la excandidata de Juntos por el Cambio fue más relevante que cualquier contribución de Villarruel.
El conflicto no es nuevo. Según Lemoine, Villarruel la bloqueó en la red social X (antes Twitter) tras un desacuerdo público sobre el acuerdo con el Reino Unido durante la gestión de Diana Mondino como canciller (acuerdo Mondino-Lamy). En ese contexto Villarruel había criticado con dureza el pacto que restablecía vuelos a las Islas Malvinas desde Brasil con escala en Córdoba, calificándolo como una negociación desequilibrada en detrimento de Argentina. Para Lemoine, este episodio marcó el inicio de un distanciamiento que solo se ha agravado con el tiempo.
La diputada también recordó otras controversias, como la supuesta estrategia de Villarruel de centrarse en su propia campaña política y desentenderse de las funciones inherentes a su cargo como presidenta del Senado. “Es la Vicepresidenta siguiendo su propio camino, olvidándose de cuáles son sus funciones”, sentenció Lemoine, dejando en claro su postura.
El enfrentamiento interno subraya una realidad compleja para el gobierno libertario. Mientras los sectores más afines a Milei buscan consolidar su liderazgo y acallar las voces disidentes mediante una subordinación acrítica al presidente, Villarruel parece resistir, reforzando su propia agenda y exacerbando las tensiones. En este contexto, los conflictos internos no solo amenazan la cohesión del oficialismo, sino que también exponen las fracturas ideológicas y estratégicas que podrían definir el futuro político de La Libertad Avanza.