Protestas en Panamá: Manifestantes queman banderas de Estados Unidos en rechazo a las declaraciones de Trump

Los manifestentas se congregaron frente a la residencia del embajador de Estados Unidos. Durante la protesta quemaron banderas de ese país en rechazo a las pretensiones de Donald Trump de retomar el control del canal interoceánico.

Las incendiarias declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, en las que prometió “recuperar el control del canal de Panamá, incluso por la fuerza”, han generado una ola de indignación y rechazo en Panamá y en diversas partes del mundo.

Este lunes, un centenar de manifestantes se congregaron frente a la residencia del embajador de Estados Unidos en Ciudad de Panamá para expresar su repudio. En una contundente acción simbólica, los asistentes quemaron banderas estadounidenses, mientras coreaban consignas en defensa de la soberanía panameña. Algunas personas también pisotearon y escupieron las banderas antes de prenderles fuego, portando pancartas con mensajes como: “El canal de Panamá no está a la venta”. Una pancarta en particular destacaba una caricatura de Trump con una esvástica dibujada en la boca, un fuerte mensaje visual que evidencia el rechazo hacia su postura.

Manifestantes sostienen una pancarta que dice ‘El Canal de Panamá no está a la venta’ con una imagen del presidente estadounidense Donald Trump con una esvástica durante recientes protestas.

La polémica surgió durante el discurso de investidura de Trump, donde afirmó que China controla el canal interoceánico y prometió retomarlo para Estados Unidos: “China está operando el canal de Panamá y nosotros no se lo dimos a China. Se lo dimos a Panamá y vamos a recuperarlo”, declaró el mandatario republicano.

Saúl Méndez, líder del sindicato de la construcción Suntracs, calificó las declaraciones como “delirantes” y subrayó: “Ni Trump, ni los gringos, ni su ejército tienen nada que hacer en Panamá. El canal es panameño, la soberanía es panameña y la autodeterminación es panameña”.

Estas declaraciones de Trump han generado críticas internacionales, siendo vistas como una amenaza directa a la soberanía de Panamá y una reminiscencia de las políticas intervencionistas de Estados Unidos en la región. La protesta, llevada a cabo frente a la residencia del embajador estadounidense en Panamá, coincide con el cambio de liderazgo en esa representación diplomática, dejando en evidencia las tensiones bilaterales.

El rechazo mundial hacia estas declaraciones sigue creciendo, con voces que defienden el derecho de Panamá a manejar sus asuntos internos sin interferencias externas.

Por su parte el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha dicho en repetidas ocasiones que se trata de “un disparate”, subrayando que no existe “absolutamente ninguna injerencia china” en el canal.

En las últimas semanas, Trump ha amenazado con recuperar el canal por la fuerza, alegando que se aplican tarifas “exorbitantes” para los buques estadounidenses, otra aseveración rechazada por las autoridades panameñas.

Las estratégicas vías navegables, por las que circula alrededor del 5% del volumen del comercio marítimo mundial, son gestionadas por la Autoridad del Canal de Panamá, un organismo del gobierno panameño, y no por soldados chinos.

Sin embargo, la inexacta afirmación de Trump refleja la preocupación de algunos funcionarios estadounidenses por las importantes inversiones de China en el canal y sus infraestructuras circundantes tanto en Panamá como en resto de Latinoamérica.

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