Mientras el presidente Javier Milei redobla su batalla cultural, el gobierno se enfrenta a un problema de índole material: la falta de dólares.
Por eso, a las corridas el ministro de Economía, Luis Caputo, salió a anunciar una baja de las retenciones al campo como modo de alentar mayor liquidación en medio de una crisis de competitividad que empieza a asomar en todos los sectores económicos por el atraso cambiario.
Con la medida de ayer, el gobierno reconoce a su modo ese atraso lo que puede poner en duda todo el programa. Además, la baja en las retenciones de trigo, maíz o soja impactará sobre el aumento de los alimentos derivados de esos insumos.
En diciembre, la inflación núcleo fue del 3% y ya muchas consultoras reconocen que si el INDEC actualizara su canasta, la suba de precios en 2024 hubiera estado casi 20 puntos arriba de lo anunciado oficialmente. Se encienden luces amarillas.