Se registran cortes de suministro en al menos ocho provincias argentinas, también hay cortes en la Ciudad de Buenos Aires.
El apagón masivo que dejó sin electricidad a ocho provincias argentinas en medio de una ola de calor extremo expone el colapso de la política energética del gobierno. Mientras las tarifas de luz se disparan mes a mes, el servicio se deteriora a niveles alarmantes y el sistema es incapaz de soportar la mínima exigencia de demanda.
Córdoba, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Formosa, Corrientes y Chaco quedaron a oscuras este lunes en el día más caluroso del verano, con temperaturas superiores a los 40°C y una sensación térmica de 38,9°C en el AMBA. A pesar de que el sector energético ya preveía un récord de consumo, el sistema volvió a fallar y el apagón frenó el pico de demanda, dejando en evidencia su fragilidad y falta de planes de contingencia eficaces.
Según la transportista Transnoa, el problema se debió a un “incidente por mínima frecuencia”, e inmediatamente las autoridades salieron a pedirle a la gente que consuma menos energía en lugar de ofrecer soluciones concretas. La recomendación oficial: no usar el aire acondicionado por encima de los 24 grados y evitar el uso simultáneo de electrodomésticos.
Pero los problemas no solo afectan al norte del país. En el AMBA, miles de usuarios de Edesur y Edenor también sufrieron cortes de luz en barrios como Caballito, Villa Crespo, Constitución, Belgrano y Recoleta, además de municipios del conurbano como Berazategui, Lomas de Zamora y La Matanza.
El gobierno sigue sin respuestas mientras el país se enfrenta a un sistema eléctrico colapsado. La falta de inversión, la incapacidad de garantizar un suministro estable y la constante suba de tarifas dejan a los usuarios en una situación insostenible: pagan cada vez más por un servicio cada vez peor.