Más problemas para Bullrich: la prefectura y la policía federal se sumaron a gendarmería por el reclamo salarial

Patricia Bullrich viene recibiendo reclamos de Gendarmería por los bajos sueldos. La funcionaria les prometió que le iban a aumentar el sueldo “cuando el país crezca” e incluso les prometió viviendas.

La situación en las fuerzas de seguridad se vuelve cada vez más tensa, con un malestar palpable entre los uniformados, quienes exigen una urgente recomposición salarial ante lo que consideran una total falta de respuestas concretas por parte del Ministerio de Seguridad. Este lunes, familiares de prefectos y agentes de la Policía Federal se sumaron al reclamo que ya venía siendo levantado por los gendarmes, exigiendo un aumento de sueldo que les permita cubrir las necesidades básicas, y manifestándose en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario.

La crítica situación salarial afecta principalmente a aquellos con sueldos más bajos, con algunos agentes señalando que sus ingresos no superan lo que cobra un vigilador privado o un playero de estación de servicio. “Imaginate el resto de los que tienen sueldos más bajos”, relató al portal LPO un oficial que trabaja en Rosario, donde las fuerzas federales se enfrentan a bandas narco. La manifestación refleja un profundo malestar por la falta de respuestas por parte del Ministerio de Seguridad, que, en lugar de ofrecer soluciones claras, se limita a promesas de aumentos vinculados al crecimiento económico del país y a la oferta de viviendas del plan Procrear, que el mismo gobierno eliminó.

Familiares de prefectos y de agentes de la Policía Federal se manifestaron en Rosario, en el mástil del Monumento Nacional a la Bandera, en reclamo de recomposición salarial.

El gobierno nacional, y más específicamente la ministra Patricia Bullrich, ha recibido constantes reclamos de las fuerzas, quienes, pese a la promesa de aumentos salariales, han visto solo un ínfimo incremento del 5%, insuficiente para cubrir las necesidades básicas. Este aumento no solo está lejos de satisfacer las expectativas de los uniformados, sino que también ha generado un sentimiento de frustración y desmoralización, especialmente entre los jóvenes que, según señalan algunos agentes retirados, están perdiendo el interés por el trabajo debido a los bajos salarios.

El malestar es tal que, desde el Ministerio de Seguridad, se han tomado medidas desesperadas, enviando instrucciones a los jefes de las dependencias para que comuniquen a las fuerzas que “se ha avanzado en la recomposición salarial”, lo que resulta poco creíble para los propios agentes. “Es la primera vez que nos mandan a aclarar el tema porque temen que el descontento se salga de control”, afirmaron desde el interior de las fuerzas.

Por su parte, las tensiones dentro del gobierno también juegan un papel clave en la falta de soluciones. Mientras Bullrich aparenta tener buenas relaciones con las fuerzas, la postura inflexible del ministro de Economía, Toto Caputo, quien se ve presionado para mostrar a Javier Milei que tiene controlado el déficit fiscal, limita las posibilidades de cumplir con las promesas hechas a los uniformados. A pesar de los compromisos de mejorar los salarios en las fuerzas de Seguridad y Defensa, la realidad es que los aumentos han sido mínimos, insuficientes para mejorar la calidad de vida de los agentes que arriesgan sus vidas a diario.

En este contexto, el malestar sigue creciendo y las promesas incumplidas solo alimentan la desconfianza. La incertidumbre sobre el futuro salarial y la falta de soluciones reales agravan la situación, dejando a los uniformados con un sentimiento de abandono por parte del gobierno.

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