No habrá comisión investigadora: Los senadores de la UCR cambiaron su postura a último momento tras recibir presiones directas desde la Casa Rosada y de sus respectivos gobernadores, lo que hizo que la votación fracasara por apenas un voto.
En una vergonzosa maniobra política, el Senado de la Nación rechazó la creación de una comisión investigadora que buscaba esclarecer la responsabilidad del presidente Javier Milei en el escándalo cripto, que dejó a más de 40.000 inversores perjudicados tras la promoción del token $LIBRA en sus redes sociales y perdidas millonarias. La negativa, impulsada por la presión del Ejecutivo sobre senadores radicales, evidenció el doble estándar de ciertos sectores que se presentan como abanderados de la transparencia y la rendición de cuentas, pero que, cuando se trata de proteger a sus propios referentes, optan por el encubrimiento y la impunidad.
Una votación que quedó al borde del éxito
La propuesta para conformar la comisión investigadora necesitaba reunir los dos tercios de los votos en la Cámara Alta. Hasta el día previo a la sesión, el apoyo parecía garantizado: los 34 senadores de Unión por la Patria (UxP) y los 13 radicales que impulsaban la iniciativa sumaban una mayoría suficiente, con la posible adhesión de otros opositores. Sin embargo, cuando llegó el momento de la verdad, seis senadores de la UCR cambiaron su postura tras recibir presiones directas desde la Casa Rosada y de sus respectivos gobernadores, lo que hizo que la votación fracasara por apenas un voto.

Entre los legisladores que se desmarcaron y facilitaron la caída del proyecto se encuentran Eduardo Vischi (Corrientes), Eduardo Galaretto (Santa Fe), Mariana Juri (Mendoza), Víctor Zimmermann (Chaco), Stella Maris Olalla (Entre Ríos) y Mercedes Valenzuela (Corrientes), quienes responden a los mandatarios provinciales de la UCR: Alfredo Cornejo (Mendoza), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco).
Los propios integrantes del bloque radical reconocieron las presiones. “Nos ofrecieron mandar el proyecto a comisión para no votarlo en el recinto, pero dijimos que no porque cuando volviéramos al recinto nos íbamos a mostrar igual de divididos”, admitieron desde la UCR.

El doble discurso de la transparencia
El fracaso de esta votación no solo dejó impune un escándalo que involucró directamente al presidente Milei y a su círculo cercano, sino que también desnudó la hipocresía de aquellos sectores que promueven proyectos como “Ficha Limpia” y que hacen campaña con la necesidad de garantizar transparencia y rendición de cuentas.
Estos son los senadores cómplices que no quieren investigar y avalan el comportamiento del presidente en una de las mayores estafas de la historia de Argentina.
— Daniel Pablo Bensusán (@palibensusan) February 20, 2025
Vean bien quiénes están del lado de la transparencia y quiénes avalan estafadores. pic.twitter.com/dD1n2ABjmS
Mientras en sus discursos se presentan como guardianes de la ética pública, cuando las sospechas recaen sobre los suyos, esos mismos legisladores se encargan de bloquear cualquier intento de esclarecimiento. El rechazo a la comisión investigadora demuestra que su compromiso con la transparencia es selectivo y oportunista, aplicándose solo cuando no incomoda a sus propios intereses.
Un golpe a la ciudadanía y a la lucha contra la corrupción
El escándalo cripto afectó a miles de pequeños inversores que confiaron en una criptomoneda promocionada por Milei y su entorno. La falta de una investigación oficial deja en el aire las responsabilidades políticas y abre la puerta a nuevas maniobras especulativas sin control.
Más allá del traspié legislativo, el episodio expone una preocupante realidad: cuando se trata de proteger al poder, las promesas de honestidad y transparencia quedan en segundo plano, y los intereses políticos prevalecen sobre el derecho de la ciudadanía a conocer la verdad.