En un hecho histórico, el Senado rechazó los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, los jueces que Javier Milei nombró por decreto en la Corte Suprema. Lo hizo por una mayoría abrumadora en los dos casos. El gobierno dijo que desconocerá al Senado. Crisis institucional en puerta.
La votación se resolvió con una mayoría abrumadora en ambos casos. A Lijo lo rechazaron 44 senadores y a García Mansilla 51. Ambos necesitaban dos tercios del Senado, es decir, 48 votos a favor sobre 72. Casi consiguieron lo mismo, pero al revés.
El gobierno había realizado un movimiento único desde 1983: meter en la Corte a jueces por decreto. Mansilla aceptó y de hecho ya firmó fallos judiciales. Mauricio Macri también había querido hacer lo mismo pero finalmente desistió. La pregunta ahora es: ¿Qué pasará con Mansilla, que ya asumió en la Corte? Milei amaga con desconocer al Congreso. ¿Se animará?