La carrera de Manuel García-Mansilla en la Corte Suprema está terminada. La semana pasada, el Senado de la Nación rechazó su pliego como juez del máximo tribunal. Tanto Mansilla como el gobierno de Javier Milei quieren la continuidad, pero no parece haber un escenario propiscio en ese sentido.
Por primera vez desde 1983, Milei impuso dos jueces en la Corte por decreto. Mauricio Macri había querido hacer lo mismo pero finalmente cambió de posición por el repudio social. La derecha republicana no es muy republicana…
Ahora, esa jugada fue rechazada por el Congreso. Los libertarios pretenden desoir al Senado y quieren que Mansilla continúe de cualquier modo, una idea que el magistrado comparte. Sin embargo, el rechazo social y del propio aparato judicial obligarían al juez a dar un paso al costado. El fin de semana salió el supremo Lorenzetti a pedir elegantemente su renuncia. El ex supremo Maqueda hizo lo mismo en otra entrevista periodística. Triste, solitario y final.