La diputada nacional Lilia Lemoine , militante de La Libertad Avanza, sin formación académica y promotora de teorías conspirativas sacadas de YouTube, como el terraplanismo, reaccionó con desprecio al reclamo de los profesionales del Hospital Garrahan: “Tenés la libertad de hacer otra cosa”.
Mientras los médicos residentes del Hospital Garrahan exigen sueldos dignos que reflejen su carga horaria y responsabilidad profesional, la diputada nacional Lilia Lemoine —militante de La Libertad Avanza, sin formación académica y promotora de teorías conspirativas como el terraplanismo— reaccionó con desprecio: “Tenés la libertad de hacer otra cosa”, fue su insultante respuesta a los reclamos del personal de salud.
La polémica estalló en redes sociales tras un tuit en el que Lemoine ironizó: “Nadie tiene por qué pagar por tus sueños. Yo soñaba con ser astronauta. ¡Quiero que me paguen mi sueño ya!” La diputada, que acaba de recibir un nuevo aumento y pasará a cobrar más de 3 millones de pesos mensuales, desestimó el pedido de médicos que ganan apenas una fracción de ese monto, pese a contar con años de formación y trabajar jornadas agotadoras en uno de los hospitales pediátricos más importantes del país.

Leandro Crisso, residente de segundo año en el Garrahan, le respondió con contundencia: “Somos médicos matriculados. Están gobernando, háganse cargo”. Lemoine no se quedó atrás y redobló la apuesta: “Siempre podés renunciar y trabajar de algo que te convenga. ¿Por qué yo pude y otros no?”, escribió, equiparando su recorrido personal con la realidad de profesionales de la salud pública.
Pero la legisladora fue más allá, poniendo en duda la necesidad de sostener la formación médica: “Si dejan de formarse pediatras ahí sí, veremos qué pasa”. Incluso se quejó de que a los médicos se los “cuide más que a un albañil o a una cocinera”, ignorando por completo el rol estratégico y especializado que cumplen en el sistema de salud.
Crisso explicó que su sueldo es de 830 mil pesos más un bono de 200 mil, y remarcó la hipocresía de Lemoine: “Desde su comodidad de ganar 3.9 millones siendo diputada, es fácil opinar”.
El episodio volvió a encender la indignación pública: una diputada que llegó al Congreso sin experiencia ni títulos, que difunde discursos anticientíficos y teorías marginales, y que hoy cobra un salario millonario, le dice a los médicos que sostienen la salud infantil del país que “se dediquen a otra cosa” si no están conformes.
En un país donde el personal de salud es esencial y ha demostrado una vocación incuestionable, la respuesta de Lemoine no solo es desubicada, sino insultante.