“En 45 días se fumaron 4 mil millones de dólares”: Cristina reapareció con duras críticas al modelo económico de Milei y Caputo

En un mensaje enviado al 52° Congreso Nacional de la Bancaria, la ex presidenta volvió a cuestionar el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió que el país atraviesa una situación crítica tanto en lo financiero como en lo social.

Cristina Fernández de Kirchner volvió a marcar la agenda política con un discurso que combinó diagnóstico económico, memoria histórica y denuncia política. Fue en el marco del Congreso Nacional de la Asociación Bancaria, conducida por el diputado y sindicalista Sergio Palazzo. Desde su domicilio en San José 111, la expresidenta agradeció el respaldo recibido durante la movilización del 18 de junio y en los días posteriores, pero centró su intervención en el deterioro del presente: “Este modelo económico se cae. No es una postura ideológica, es puro pragmatismo sobre lo que está pasando”.

A lo largo de más de veinte minutos, Cristina desarmó uno a uno los pilares de la política económica del gobierno de Javier Milei. Con datos concretos, sostuvo que “ni siquiera pudieron renovar la totalidad de la deuda en pesos” y que por el 58% que sí lograron refinanciar, “tuvieron que pagar tasa positiva, o sea, por encima de la inflación”. Para la expresidenta, eso es una señal clara del colapso del sistema financiero.

Uno de los fragmentos más potentes fue cuando se refirió a la fuga de divisas tras la flexibilización del cepo: “En abril se fueron casi 2.200 millones de dólares y en mayo otros 1.700 millones. En 45 días se fumaron 4 mil millones de dólares, un tercio del segundo préstamo del Fondo Monetario”. Según explicó, esos dólares salieron por compras individuales de personas físicas, que formaron activos en el exterior. “Esto confirma lo que veníamos diciendo: el sistema no es sostenible”.

En términos políticos, Cristina cruzó al gobierno por haber construido un modelo de crecimiento “basado en la concentración de la renta y en la exclusión social”. “El poder económico necesita pobreza para sostener su acumulación. Le llaman crecimiento a una bicicleta financiera que solo favorece a un sector cada vez más chiquito”, denunció. Y agregó: “Ese es el famoso modelo peruano o paraguayo, donde la economía puede crecer, pero la mayoría vive mal. Eso no es desarrollo, eso es un modelo fallido”.

Además del diagnóstico económico, la expresidenta trazó una radiografía social estremecedora: “Más del 50% de las familias argentinas no llega a fin de mes y se está endeudando, pero no para viajar o comprarse una casa, sino para comer”. Y apuntó directamente al corazón del conflicto social: “La verdadera grieta no es la que nos achacaban a nosotros. La verdadera grieta es esta: entre los que pueden viajar al exterior y los que no pueden garantizar la comida”.

Con el mismo tono, denunció al poder económico como el principal responsable de esta situación: “Tiene un sesgo depredador, antinacional, fugador. Sustraen dólares de la actividad económica y generan una tragedia estructural. Si de verdad queremos volver a ser un país en serio, eso alguna vez tiene que ser abordado”. Y remarcó: “Ellos son los que generan la grieta económica que después se traduce en tragedia social”.

Cristina también recordó los años de gestión kirchnerista, diferenciándose de forma nítida del rumbo actual: “Néstor construyó trabajo. Nosotros después recuperamos el poder adquisitivo. En 2015, los trabajadores alcanzaron la mayor participación en el PBI de la historia argentina. Que lo cuenten como quieran, pero esos son los números”.

Hacia el final, vinculó su proscripción política al fracaso del gobierno actual. “Porque el modelo se les cae a pedazos y ellos lo saben, decidieron meterme presa y sacarme de la cancha. No sea cosa que tanta inversión en persecución haya sido en vano”, ironizó. Y cerró con un mensaje directo a los bancarios: “Hay que volver a armar el rompecabezas. Nadie mejor que ustedes sabe que cuando el sistema financiero solo sirve para especular y fugar, la historia termina mal. Ya lo vimos en el ’76, en el 2001. No podemos repetirlo”.

Finalmente, convocó a recuperar un horizonte de justicia social y desarrollo con inclusión: “Lo que hicimos entre 2003 y 2015 no fue un milagro, fue una decisión política. Reorientamos el ahorro y la inversión hacia la producción, el valor agregado, la industria, la tecnología. Ese es el camino, esa es la lucha y esa es la bandera que tenemos que volver a llevar a la calle”.

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