El Presidente fue denunciado tras el discurso en el que hablÃģ de “kukas inmundos” y “parÃĄsitos mentales”, y rarificÃģ su “crueldad” con los âempleados pÚblicosâ.
Javier Milei cerrÃģ una cena que la FundaciÃģn Faro organizÃģ en el Yacht Club de Puerto Madero, con el objetivo de conseguir fondos para La Libertad Avanza (LLA), donde formulÃģ un discurso cargado de exabruptos e insultos dirigidos a sus adversarios ideolÃģgicos, en el marco de una campaÃąa electoral que no lo tiene como candidato pero sà en la centralidad polÃtica.
Ante empresarios y referentes libertarios, el mandatario se refiriÃģ a sus opositores como “kukas inmundos” y “parÃĄsitos mentales”, reafirmando su “crueldad” frente a quienes se oponen a su polÃtica de ajuste y hasta los âempleados pÚblicosâ.
“SÃ, soy cruel, kukas inmundos. Soy cruel con ustedes, con los gastadores, con los empleados pÚblicos, con los estatistas, con los que le rompen el culo a los argentinos de bien”, gritÃģ un Milei cuyas palabras y gestos traslucÃan un odio inusitado pero esperable en un mandatario que se jacta cotidianamente de encender las pasiones mÃĄs bajas entre sus seguidores.
Por esa razÃģn, el Presidente fue denunciado por incitaciÃģn a la violencia por la abogada Valeria Carreras, quien considerÃģ que la expresiÃģn “kukas inmundos”, ademÃĄs de ser una agresiÃģn personal, “categoriza y degrada a un grupo de ciudadanos por su ideologÃa polÃtica, incentivando la discriminaciÃģn y el odio”.
En cuanto a los “gastadores y empleados pÚblicos”, la letrada seÃąalÃģ que las expresiones del mandatario “denotan una generalizaciÃģn negativa hacia personas que desempeÃąan funciones pÚblicas, despreciando su labor y contribuciones”.
Las palabras de Milei “denotan un desprecio hacia sus derechos laborales y su papel en la sociedad, socavando asà el respeto que deben recibir como ciudadanos”, aÃąade la abogada en su presentaciÃģn ante la Justicia.
En medio del deterioro salarial y la recesiÃģn, el gobierno bonaerense avala un nuevo aumento en los boletos del AMBA y el interior, empujando aÚn mÃĄs el costo de vivir y moverse.
El Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires oficializÃģ una nueva suba en los boletos de colectivos urbanos e interurbanos a partir del 1° de julio, en lÃnea con la polÃtica de aumentos automÃĄticos que el gobierno nacional y los distritos aliados han decidido sostener pese a la caÃda del poder adquisitivo.
Mediante la ResoluciÃģn N° 81/25, publicada este viernes, se aplicarÃĄ un incremento del 3,5% en el transporte pÚblico de pasajeros en el Ãrea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Gran La Plata y corredores interurbanos cercanos a CABA. El ajuste responde a la variaciÃģn del Ãndice de Precios al Consumidor del INDEC en el Gran Buenos Aires, sumado a un adicional de dos puntos que, lejos de compensar deficiencias del sistema, golpea directamente al usuario.
Con este aumento, el boleto mÃnimo en La Plata, Berisso y Ensenada pasarÃĄ de $515,04 a $533,22. En el conurbano, el boleto de entre 0 y 3 kilÃģmetros subirÃĄ de $472,91 a $489,61. Pero quienes no tengan su tarjeta SUBE nominalizada pagarÃĄn cifras desorbitadas: $847,82 en La Plata y $778,47 en el AMBA.
Mientras desde el gobierno se justifican en la “continuidad del servicio”, los usuarios enfrentan una pÃĐrdida constante de ingresos y una prestaciÃģn cada vez mÃĄs precaria. Ni los colectivos mejoran su frecuencia ni hay inversiones visibles, pero los precios suben religiosamente todos los meses, con un esquema que ya se naturalizÃģ como si fuera inevitable.
La medida se da en un contexto econÃģmico recesivo, con desempleo en alza, salarios congelados y jubilaciones muy por debajo de la lÃnea de pobreza. Pese a ello, las autoridades continÚan aplicando tarifazos automÃĄticos sin contemplar la capacidad real de pago de millones de personas que dependen del transporte pÚblico para estudiar, trabajar o simplemente vivir.
Con la excusa del orden fiscal, el Ejecutivo repone retenciones a cultivos clave y ahoga aÚn mÃĄs al interior productivo.
El Gobierno nacional restableciÃģ las alÃcuotas plenas para la soja, el maÃz, el sorgo y el girasol, revirtiendo las rebajas aplicadas meses atrÃĄs y profundizando el ajuste sobre el sector agropecuario. La medida fue oficializada mediante el decreto 439/2025, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de EconomÃa, Luis Caputo.
El nuevo esquema vuelve a llevar las retenciones de la soja al 33%, las del maÃz y el sorgo al 12%, y las del girasol al 7%. En cambio, las alÃcuotas del trigo y la cebada permanecerÃĄn en el 9,5% hasta marzo de 2026.
El decreto tambiÃĐn establece la obligaciÃģn de liquidar el 90% de las divisas dentro de los treinta dÃas hÃĄbiles posteriores a la DeclaraciÃģn Jurada de Venta al Exterior (DJVE), bajo amenaza de tributar la alÃcuota plena si no se cumple ese plazo.
Desde las entidades del campo advierten que la decisiÃģn impactarÃĄ de lleno en un escenario ya deteriorado por la sequÃa, la inflaciÃģn en dÃģlares y la falta de financiamiento. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) denunciÃģ que el regreso de los derechos de exportaciÃģn âahonda el desincentivo a la inversiÃģn, reduce la competitividad y empuja a miles de productores a abandonar la actividadâ.
âEs una medida que golpea a la producciÃģn y al empleo, especialmente en las economÃas regionales del interior profundo. AdemÃĄs, terminarÃĄ afectando la recaudaciÃģn por el parate que provocarÃĄ en toda la cadena agroindustrialâ, seÃąalaron.
Desde Coninagro, en tanto, exigieron âreglas claras y duraderasâ y reclamaron previsibilidad para los productores. âNo se puede seguir improvisando con el esfuerzo de quienes sostienen la economÃa real del paÃsâ, indicaron.
Pese al relato oficial, que justifica la marcha atrÃĄs como parte de un plan fiscalista, el impacto econÃģmico y polÃtico de la medida reabre el conflicto con el agro. Mientras Milei insiste en una supuesta âlibertad econÃģmicaâ, los productores enfrentan cada vez mÃĄs trabas para producir y exportar, y son una de las principales variables de ajuste de un modelo que les exige cada vez mÃĄs y les devuelve cada vez menos.
En un mensaje enviado al 52° Congreso Nacional de la Bancaria, la ex presidenta volviÃģ a cuestionar el rumbo econÃģmico del gobierno de Javier Milei y advirtiÃģ que el paÃs atraviesa una situaciÃģn crÃtica tanto en lo financiero como en lo social.
Cristina FernÃĄndez de Kirchner volviÃģ a marcar la agenda polÃtica con un discurso que combinÃģ diagnÃģstico econÃģmico, memoria histÃģrica y denuncia polÃtica. Fue en el marco del Congreso Nacional de la AsociaciÃģn Bancaria, conducida por el diputado y sindicalista Sergio Palazzo. Desde su domicilio en San JosÃĐ 111, la expresidenta agradeciÃģ el respaldo recibido durante la movilizaciÃģn del 18 de junio y en los dÃas posteriores, pero centrÃģ su intervenciÃģn en el deterioro del presente: âEste modelo econÃģmico se cae. No es una postura ideolÃģgica, es puro pragmatismo sobre lo que estÃĄ pasandoâ.
A lo largo de mÃĄs de veinte minutos, Cristina desarmÃģ uno a uno los pilares de la polÃtica econÃģmica del gobierno de Javier Milei. Con datos concretos, sostuvo que âni siquiera pudieron renovar la totalidad de la deuda en pesosâ y que por el 58% que sà lograron refinanciar, âtuvieron que pagar tasa positiva, o sea, por encima de la inflaciÃģnâ. Para la expresidenta, eso es una seÃąal clara del colapso del sistema financiero.
Uno de los fragmentos mÃĄs potentes fue cuando se refiriÃģ a la fuga de divisas tras la flexibilizaciÃģn del cepo: âEn abril se fueron casi 2.200 millones de dÃģlares y en mayo otros 1.700 millones. En 45 dÃas se fumaron 4 mil millones de dÃģlares, un tercio del segundo prÃĐstamo del Fondo Monetarioâ. SegÚn explicÃģ, esos dÃģlares salieron por compras individuales de personas fÃsicas, que formaron activos en el exterior. âEsto confirma lo que venÃamos diciendo: el sistema no es sostenibleâ.
En tÃĐrminos polÃticos, Cristina cruzÃģ al gobierno por haber construido un modelo de crecimiento âbasado en la concentraciÃģn de la renta y en la exclusiÃģn socialâ. âEl poder econÃģmico necesita pobreza para sostener su acumulaciÃģn. Le llaman crecimiento a una bicicleta financiera que solo favorece a un sector cada vez mÃĄs chiquitoâ, denunciÃģ. Y agregÃģ: âEse es el famoso modelo peruano o paraguayo, donde la economÃa puede crecer, pero la mayorÃa vive mal. Eso no es desarrollo, eso es un modelo fallidoâ.
AdemÃĄs del diagnÃģstico econÃģmico, la expresidenta trazÃģ una radiografÃa social estremecedora: âMÃĄs del 50% de las familias argentinas no llega a fin de mes y se estÃĄ endeudando, pero no para viajar o comprarse una casa, sino para comerâ. Y apuntÃģ directamente al corazÃģn del conflicto social: âLa verdadera grieta no es la que nos achacaban a nosotros. La verdadera grieta es esta: entre los que pueden viajar al exterior y los que no pueden garantizar la comidaâ.
Con el mismo tono, denunciÃģ al poder econÃģmico como el principal responsable de esta situaciÃģn: âTiene un sesgo depredador, antinacional, fugador. Sustraen dÃģlares de la actividad econÃģmica y generan una tragedia estructural. Si de verdad queremos volver a ser un paÃs en serio, eso alguna vez tiene que ser abordadoâ. Y remarcÃģ: âEllos son los que generan la grieta econÃģmica que despuÃĐs se traduce en tragedia socialâ.
Cristina tambiÃĐn recordÃģ los aÃąos de gestiÃģn kirchnerista, diferenciÃĄndose de forma nÃtida del rumbo actual: âNÃĐstor construyÃģ trabajo. Nosotros despuÃĐs recuperamos el poder adquisitivo. En 2015, los trabajadores alcanzaron la mayor participaciÃģn en el PBI de la historia argentina. Que lo cuenten como quieran, pero esos son los nÚmerosâ.
Hacia el final, vinculÃģ su proscripciÃģn polÃtica al fracaso del gobierno actual. âPorque el modelo se les cae a pedazos y ellos lo saben, decidieron meterme presa y sacarme de la cancha. No sea cosa que tanta inversiÃģn en persecuciÃģn haya sido en vanoâ, ironizÃģ. Y cerrÃģ con un mensaje directo a los bancarios: âHay que volver a armar el rompecabezas. Nadie mejor que ustedes sabe que cuando el sistema financiero solo sirve para especular y fugar, la historia termina mal. Ya lo vimos en el â76, en el 2001. No podemos repetirloâ.
Finalmente, convocÃģ a recuperar un horizonte de justicia social y desarrollo con inclusiÃģn: âLo que hicimos entre 2003 y 2015 no fue un milagro, fue una decisiÃģn polÃtica. Reorientamos el ahorro y la inversiÃģn hacia la producciÃģn, el valor agregado, la industria, la tecnologÃa. Ese es el camino, esa es la lucha y esa es la bandera que tenemos que volver a llevar a la calleâ.
La empresa suiza Clariant con mas de 60 aÃąos en el mercado nacional, anunciÃģ el cierre definitivo de su planta en ZÃĄrate para empezar a importar desde Brasil los productos que hasta ahora elaboraba en la Argentina.
En el marco de las polÃticas econÃģmicas impulsadas por el gobierno nacional, que promueven la liberalizaciÃģn comercial y la apertura indiscriminada a las importaciones, la multinacional quÃmica suiza Clariant anunciÃģ el cierre definitivo de su planta en ZÃĄrate, provincia de Buenos Aires. La empresa informÃģ que reemplazarÃĄ la producciÃģn local por productos importados desde su filial en Brasil, dejando a 50 trabajadores sin empleo.
La planta, que funcionaba desde 1958 y que fue sÃmbolo del desarrollo quÃmico argentino, dejarÃĄ de operar tras mÃĄs de seis dÃĐcadas de actividad. En sus instalaciones se elaboraban colorantes, aditivos y especialidades quÃmicas para diversas industrias. Ahora, en lugar de producir localmente, Clariant importarÃĄ esos productos desde el exterior, aprovechando el escenario favorable para las compras externas generado por el modelo econÃģmico actual.
En un comunicado oficial, la compaÃąÃa justificÃģ la decisiÃģn tras un âanÃĄlisis exhaustivo de la capacidad de producciÃģn, la viabilidad financiera y las alternativas del sector quÃmico y petroquÃmico en Argentinaâ. No obstante, para el Sindicato de Trabajadores QuÃmicos y la FederaciÃģn Festiqypra, se trata de un accionar unilateral, sin diÃĄlogo ni respeto por la negociaciÃģn colectiva, que vulnera derechos laborales.
âEl cierre de Clariant no es solo una tragedia para los 50 trabajadores despedidos, sino un golpe fuerte para toda la comunidad de ZÃĄrate, cuya economÃa local depende en gran parte de la actividad industrialâ, expresÃģ Emilio Di Serio, secretario general de la federaciÃģn. Comercios, servicios y proveedores tambiÃĐn sentirÃĄn el impacto del cierre.
Clariant asegurÃģ que mantendrÃĄ una presencia comercial en el paÃs, aunque sin producciÃģn nacional. AsÃ, otro caso se suma a la creciente lista de industrias que bajan sus persianas y reemplazan empleo argentino por productos importados, en un contexto de desindustrializaciÃģn acentuado por las actuales polÃticas econÃģmicas.